En los felices años veinte, las mujeres cambresas vestían imitaciones de Coco Chanel o Christian Dior, elaboradas por las costureras locales. Así lo atestigua la tercera muestra de fotografía antigua Estampas de Cambre. Tempo, roupa e memoria, compuesta por una selección de imágenes que abarcan desde finales del siglo XIX hasta el siglo XX. Inaugurada ayer en el Museo do Xacemento Romano por la concejala de Cultura y Turismo, Arita Prado, el director del centro y comisario de la exposición, Ramón Boga, y Carmen Pita, su otra comisaria, las fotos están cedidas por más de 200 familias del municipio. El Concello ha editado un libro con imágenes antiguas de las tres ediciones de la muestra, que será repartido entre los vecinos colaboradores.
«Intentamos buscar un fío argumental da escolma, e procuramos incluir imaxes de todas as parroquias», aseguró Ramón Boga, para quien la creación del Arquivo Fotográfico Municipal, compuesto por más de 13.000 fotografías,ha significado «recuperar a memoria, a historia e a identidade dun pobo». La exposición, que permanecerá abierta hasta el 30 de septiembre, pretende servir de homenaje «a todas as modistas que, despois de traballar no campo e no fogar, aínda tiñan tempo para coser e facer a roupa de toda a familia», subrayó Ramón Boga.
La muestra pretende vincular la realidad de una época con la moda. Para Carmen Pita, el proceso de investigación y recopilación de las imágenes ha supuesto «darse de conta de que as cousas que sucedían moi lonxanamente tamén chegaban a Cambre». El libro editado recoge las tendencias de la moda desde 1800 hasta la década de los setenta del siglo XX, y refleja cada cambio estético, como por ejemplo los años de la postguera, período del auge de las modistillas que, armadas con sus máquinas Singer, tizas y reglas de madera, confeccionaban con virtuosismo patrones de la moda internacional.