El arenal sadense de las Delicias luce un cartel en la orilla?que hace creer a muchos bañistas que hay escualos en el mar
31 jul 2008 . Actualizado a las 11:49 h.Los tiburones campan a sus anchas en la playa de Las Delicias de Sada, si nos atenemos a la forma en la que muchos interpretan el cartel que desde principios del mes de julio luce en el arenal. Donde antiguamente figuraba una señal de la Xunta prohibiendo el marisqueo a los bañistas, algún desconocido artista anónimo plasmó un singular aviso: Atención, trabubos in the H20. Ayer, algunos veraneantes incautos se preguntaban sobre la naturaleza del anuncio. «¿Qué es esto? ¿Hay peligro en estas aguas? ¿Qué son los trabubos?», comentaban al ver lo que parece el dibujo de una aleta saliendo del agua.
«Algún graciosillo que se aburría debió de pensar que nos interesaban sus ocurrencias. Deberían de ponerle una multa», manifestaba un habitual de la playa. «Agüela, ¡mira, tigurones!», gritaba una niña a su abuela, que sonreía divertida ante la espontaneidad de su nieta.
La siniestra aleta dorsal de tiburón, en el centro de la ilustración del improvisado lienzo, actuaba ayer como un imán ante las miradas de los bañistas, conectando con los miedos más ancestrales del subconsciente... que cada verano vuelven a actualizarse, gracias a las sucesivas reposiciones, verano tras verano, de la saga de Tiburón, el famoso filme de Steven Spielberg.
Para Ramón, un veraneante madrileño que pasa todos los veranos en la perla das Mariñas desde hace más de veinte años, el cartel «ha mejorado», asegura. «La prohibición era absurda, porque aquí nadie mariscaba ilegalmente». En su opinión, la orilla de la playa está «recubierta desde hace muchos años de fango», lo que no invitaría a nadie, a priori, a ejercer tal actividad. «Es una coña simpática», concluye.
Pero hay más interpretaciones: otro de los presentes ve en el cartel no una aleta, sino la vela de una embarcación. «¡Qué van a ser tiburones! Los trabubos son los barcos de vela que andan por aquí...».
Los trabubos continuarán espantando a los usuarios más ingenuos de la zona, hasta que el Concello de Sada decida retirar el cartel o colocar de nuevo la antigua señal de prohibición. Solo cabe esperar que, la próxima vez, esté correctamente escrito y tenga color, con lo que su atractivo ganaría muchos enteros.