25 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
En una fiesta tan multitudinaria siempre encontraremos ovejas descarriadas: ayer, ya de mañana, en la resaca del San Juan, se produjo un apuñalamiento. Además, está la imprudencia: quemados, lesionados, intoxicados... pero después de todo queda la fiesta. Una fiesta que no merece una resaca de tamañas proporciones. Hay que saber disfrutar, siempre, con cabeza.