Los asistentes se mostraron sorprendidos por la tardanza en la quema de la falla

La Voz

A CORUÑA

La consecución de actos en la noche de San Juan vieron su orden alterado con respecto a anteriores años. Si bien tradicionalmente la falla se quemaba en Riazor al llegar la medianoche y, acto seguido, se lanzaban los fuegos artificiales desde la rotonda de las Esclavas, esta año el espectáculo pirotécnico se adelantó, interrumpiéndose para proceder a la quema de la Torre, que llegó pocos minutos antes de que los relojes dieran la una de la madrugada.