Las goteras vuelven a aparecer en el edificio de los juzgados

A CORUÑA

Después de diez años soportando que lloviera dentro de los juzgados coruñeses, el pasado mes de octubre la Consellería de Xustiza decidía acometer una pequeña reforma para acabar con las goteras en este edificio, y reparaba parte de la cubierta dañada. Sin embargo, a pesar de esta actuación, el agua ha vuelto a colarse por el tejado de este inmueble, y ayer se podía apreciar una reciente mancha de humedad en el recibidor del edificio.

El juez decano, Antonio Fraga Mandián, ya se esperaba que las goteras volvieran a aparecer, puesto que el problema ya viene de cuando se levantó el inmueble. Entonces, cuando se colocó la uralita del tejado, esta disponía de una parte para proteger el edificio del sol, y en lugar de instalarla con esta cara hacia el exterior, se hizo lo contrario. A esto se une el hecho de que esta cubierta es un lugar muy frecuentado por gaviotas, que se dedican a picotear la goma con las que están selladas las juntas de dilatación.

Por todo ello, Fraga Mandián ya había solicitado en alguna ocasión que se acometiera una reforma total del tejado del edificio judicial, que evitara la aparición de nuevas goteras. «Hay que sustituir toda la cubierta, porque además hay lugares en los que el problema de las filtraciones de agua es muy peligroso. De hecho, en los laterales del edificio se cuela el agua y queda depositada en los descansillos de las escaleras, y como estos son de granito pulido, se patina mucho. Ya se habían sellado, pero han vuelto a ceder», explicó el juez decano coruñés.

Otro de los problemas derivado de la aparición de goteras es que el suelo del recibidor está lleno de manchas de humedad, que se han ido formando durante estos años en los que ha llovido dentro del edificio. Fraga Mandián recuerda que, como se trata de granito sin pulir o abujardado, «la humedad se mete en el suelo y es muy complicado quitarlo». El juez decano desconoce si los responsables de la Consellería de Xustiza decidirán finalmente acometer una reforma integral de la cubierta de este inmueble, con lo que se podría conseguir acabar definitivamente con las goteras.

Primera actuación

La única obra que hasta el momento se ha realizado en el tejado del inmueble judicial tuvo lugar el pasado 19 de octubre, cuando se llevó a cabo la sustitución de un total de diez placas de metacrilato, que se encontraban muy deterioradas y permitían que el agua se colase al interior. La actuación supuso una inversión de 6.000 euros, y los operarios tardaron dos días en llevarla a cabo.