Todos los colectivos vecinales de Arteixo transmitieron sus peticiones al Concello. No solicitan estadios ni centros comerciales, sino alcantarillado, aceras y alumbrado
13 may 2008 . Actualizado a las 12:02 h.El Concello de Arteixo ha querido contar con la opinión de las diferentes asociaciones vecinales del municipio para elaborar los presupuestos. La alcaldesa y si equipo de gobierno quería conocer de boca de los representantes de las distintas parroquias sus necesidades más básicas. Las reuniones se sucedieron desde principios de año y los resultados eran los esperados. Sobre todo porque la gran mayoría de las demandas vecinales no son nuevas. Algunas peinan canas. Como la petición formulada por los residentes de Larín, que no saben lo que es tener alcantarillado. O los de O Rañal o Rañobre, que llevan años rogando por un local social. Todas esas comunidades, sin excepción, relatan las grandes dificultades que tienen para saciar las súplicas vecinales.
No hay mejor ejemplo para escenificar lo complicado que a veces resulta pertenecer a una asociación vecinal que lo vivido por el presidente del colectivo de Pastoriza, Inocencio Pérez. Este hombre llevaba años reclamando un buzón de correos para el Quinto Pino. Siempre le daban largas. Hasta que se enteró de que había un buzón nuevo en el almacén de la empresa postal. Lo pidió. Esa vez no se lo negaron. Solo le pusieron una condición: Si lo quería, debería ir a buscarlo él mismo. Y así fue. Cogió su automóvil y subió el buzón al coche. Antes de llevárselo, lo hicieron responsable de los daños.
Los vecinos de Oseiro suspiran por un parque por el que paseen sus mayores y jueguen sus niños. La asociación Manuel Murguía transmitió recientemente al Concello la necesidad de contar con un área de esparcimiento. Incluso les han sugerido el lugar, un terreno junto al campo de fútbol perteneciente a la Diputación. «Queremos algo parecido a lo que hicieron en Seixedo, con una bonita arboleda y zona de juegos», reclama José Manuel, el presidente del colectivo. Otro de los asuntos que preocupan en el lugar es el de la seguridad, «sobre todo en la urbanización Sol Y Mar, donde se produjeron algunos sucesos». También claman por la construcción de aceras y más pasos peatonales en la AC-415, esa carretera que en estos momentos tantos desvelos causa a los vecinos de Oseiro. Dicen que el proyecto de la Xunta les resta seguridad vial, les quita pasos peatonales, les mueve paradas de bus y les quita aparcamientos y zonas de carga y descarga.
Lo mismo opinan en Pastoriza. Inocencio preside su colectivo vecinal y estima que el plan de Política Territorial es una «aberración» tanto para residentes como para comerciantes o empresarios. Habrá negocios que «tendrán que cerrar al eliminarles por completo el aparcamiento frente a sus negocios», dice, Pero en Pastoriza también reclaman una oficina de Correos, pues «los vecinos están obligados a desplazarse a Arteixo». Inocencio Pérez transmitió al concejal de Obras, Xosé Márquez, la idea de realizar un paseo desde Pastoriza al embalse, recuperando el viejo camino.
La asociación vecinal que más peticiones realizó en las visitas realizadas a la zona por representantes del gobierno local fue la de O Rañal. La lista comienza por el alumbrado y termina en local social. Sonia es su presidenta y le gustaría compartir las instalaciones que goza la sociedad deportiva en el campo de fútbol. Pidió alumbrado en la entrada del pueblo, aceras, cunetas, asfaltado en las carreteras que van a la playa y, tras agradecer que hayan puesto fuentes en los arenales, ahora, años después, pide que tengan agua, «que nunca tuvieron». Y por último, un ruego a las autoridades: «Cuando pongan bandas rugosas, que las pinten o señalicen y avisen a los vecinos, pues hubo alguno que a punto estuvo de destrozar el coche».
Saneamiento
Problemas urgentes tienen en Larín o en Monteagudo. «¿Cómo vamos a pedir un jardín si ni siquiera nos llega el alcantarillado?», pregunta la presidente del colectivo vecinal San Esteban de Larín, María Pérez. También le gustaría un mejor suministro de agua, «que desaparezcan los cortes». Y que procedan al asfaltado de las carreteras.
Lo que más preocupa en estos momentos en Rañobre es el arreglo de los desperfectos causados en las casas por las voladuras del Puerto Exterior. «Ahora hay 30 reclamaciones por grietas, pero se llegará a sesenta», explica José Manuel, que pide también un local social.
En Monteagudo tienen un serio problema. Su cementerio tiene baño y su área recreativa también. Pero están como el primer día. No se han podido estrenar porque no llegó a la parroquia el saneamiento. También quieren que llegue el asfalto a la carretera de Cachada.