La nueva guerra contra las dominadoras del cielo coruñés, las gaviotas, se ha iniciado. Locus Avis, la empresa concesionaria del servicio de control de aves, empezó el pasado lunes a retirar nidos de los tejados. La previsión es que haya tantas peticiones ciudadanas como el pasado año, cuando los operarios acudieron a 2.192 tejados, un récord histórico. Desde el pasado 15 de abril, Locus Avis ha recibido unas 200 llamadas de coruñeses. Serán los primeros en ser atendidos. El servicio es gratuito y se puede solicitar telefoneando al 010.
De la campaña del pasado año se extrajeron datos preocupantes. La colonia de gaviotas se ha incrementado y ya se extiende a todos los barrios. De hecho, cuando empezó, la previsión de la empresa concesionaria era visitar 700 tejados. Finalmente fueron los citados 2.192, lo que supuso un incremento del 122% respecto al 2006. También aumentaron espectacularmente, un 68%, las reclamaciones ciudadanas causadas por estas aves, hasta alcanzar las 1.245. En total, se retiraron 1.114 nidos (un 60 % más) y 1.261 huevos (15 % de crecimiento).
Dos causas explican el incremento de la actividad. La principal, que la repercusión mediática de esa campaña fue mucho mayor, pues interesó incluso al programa 'España directo'. Esa publicidad hizo que el conocimiento del servicio creciese. La segunda fue el aumento de la colonia residente en la ciudad: el pasado año había 750 parejas; en el 2007 se contabilizaron 910.
Los esfuerzos de la concejalía de Medio Ambiente, que es la que contrata a la eficiente Locus Avis, no sirvieron para evitar el aumento de esa molesta población. ¿Por qué? Porque mientras que en A Coruña se trabaja activamente para reducir su número, hay miles en su entorno: en las Sisargas o en las Cíes, y vienen de esas islas en las que la Xunta no realiza ningún tipo de control.
Otra novedad de la campaña fue que, antes, entre el 80% y el 90% de las gaviotas se concentraban en los barrios Ciudad Vieja, Pescadería y Os Castros. «Ahora las hay en todos los barrios. Como les apretamos en sus residencias tradicionales, se esparcen».