Los vecinos del barrio del Castrillón, que la semana pasada entregaron 3.600 firmas contra los posibles realojos de residentes de Penamoa en su barrio, solicitarán este semana una reunión con la concejala de Asuntos Sociales, Silvia Longueira. Con ello se persigue el poder conocer de primera mano la situación de los realojos, así como integrarse dentro de la comisión de seguimiento. En esta comisión ya figuran otras asociaciones vecinales afectadas como la de Mesoiro o el Ventorrillo.
A esta conclusión llegaron tras más de dos horas de reunión en la sede de la asociación de vecinos de la Urbanización Soto- O Cruceiro. Allí, los integrantes de la asociación mostraron todo su apoyo a la iniciativa particular de los vecinos, que entregaron las firmas y se comprometieron a luchar juntos en adelante.
«Ellos llevaban ya tiempo mirando esta cuestión y trabajando en ello», reconoce Rafael Rey, uno de los vecinos del barrio que inició la recogida de firmas. «Nos disculpamos por dar a entender que no nos sentíamos respaldados por las asociaciones vecinales -comenta-. Ahora uniremos fuerzas para que nos incluyan en esa comisión». Con esta integración lo que se busca es la obtención de un compromiso por parte del Ayuntamiento, similar al hecho público con el barrio de Mesoiro. Es decir, el fin sería que ninguno de los residentes actuales del poblado de Penamoa terminen habitando las viviendas de Eirís. «Hablamos de unas 20 familias provinientes de ese barrio que figuran en las listas de adjudicatarios de viviendas».
Eirís y Matogrande
Al estar situadas las viviendas de protección social en las que supuestamente se producirían los realojos en una zona contigua a los barrios de Eirís y el Castrillón, a la reunión también asistieron vecinos del primero. «De Matogrande no vino nadie, por incompatibilidad de horarios, pero también están preocupados por el tema», precisa Rafael Rey.
En los dos casos la preocupación es la misma: «No queremos que las familias que no van a ir a Mesoiro, vengan ahora para aquí. Si a Mesoiro se les ha prometido que ninguna persona de Penamoa terminará en el barrio, nosotros exigimos el mismo compromiso».
En el caso de que la reunión solicitada y su integración en la comisión no lograra los fines previstos, los vecinos no descartan las movilizaciones.