19 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Todavía no eran las seis de la tarde cuando, la salida de la autopista AP-9 en la avenida de Alfonso Molina estaba prácticamente colapsada de vehículos que querían acceder al Coliseo. El hecho de que la mayoría espectadores procedieran de distintos lugares del norte de España, así como del resto de Galicia, hizo que muchos se apresuraran a llegar a la ciudad.
Los problemas de tráfico continuaron sucediéndose a lo largo de la tarde, y fueron a peor media hora antes del inicio del espectáculo, puesto que los turismos que se dirigían al Coliseo coincidían con los de los conductores que salían de la ciudad para pasar el fin de semana.