Belas Artes acoge una muestra sobre el urbanismo en las dos Alemanias desde 1945 hasta la caída del Muro
17 abr 2008 . Actualizado a las 12:42 h.Desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta la caída del muro de Berlín, Alemania estuvo partida en dos mitades, en cada una de las cuales se estableció una política distinta (democracia y totalitarismo, liberalismo y socialismo); una cultura y religión diferente, e incluso un urbanismo singular. El Museo de Belas Artes ha querido comparar estas dos arquitecturas en la exposición que acoge -hasta el próximo 18 de mayo-, y que ha tenido como comisarios a Simone Hain y Harmunt Frank; mientras que los encargados de la coordinación han sido Katrin Peter y Christoph Strieder (en España).
Este último explicó que para poder realizar esta muestra, que está formada por fotografías, maquetas y planos, fueron necesario tres años de intensa investigación, puesto que de la Alemania del Este se tenía muy poca documentación. Una vez reunida toda la información, se decidió estructurar la exposición en varias partes; Estado ; Cultura e fe; Vivenda e tempo libre ; Educación e ensino , y Economía y tráfico .
Olvidar el pasado
Christoph Strieder destaca un fenómeno interesante que se produce en las dos Alemanias, ya que se «demuestra un olvido de la historia, y en el período de reconstrucción no se establece un diálogo con los edificios anteriores, sino que se limpian los escombros y se construye según los criterios de la arquitectura moderna».
Es aquí, cuando comienzan a levantarse las nuevas construcciones, donde se aprecian las mayores diferencias entre Este y Oeste, ya que en RDA (República Democrática Alemana) se optó por grandes edificios con muchas plantas, mientras que en la RFA, se levantaron multitud de viviendas unifamiliares de una planta. Asimismo, mientras en el Alemania occidental se construyeron numerosas iglesias, en el lado opuesto se edificaron multitud de casas de cultura.
A pesar de todas estas diferencias Christoph Strieder, considera que realizar esta exposición ha desvelado más de una sorpresa interesante, puesto que, en el fondo «la diferencia no es tan grande en los temas de arquitectura y urbanismo en las dos Alemanias, y sus propuestas tienen bastante similitudes».