La urbanización Mesón da Auga, en O Carballo, tiene todavía dieciciocho viviendas pendientes de adjudicación. Los inmuebles, que hoy recibirán la licencia de ocupación por parte del Concello de Oleiros, serán otorgadas por el Ayuntamiento a aquellas personas que hace diez años, fecha en la que comenzaron los trámites para llevar a cabo esas viviendas, quedaron en lista de espera como beneficiarios de viviendas de protección autonómica (VPA).
La actual legislación establece que es la Consellería de Vivenda la única responsable de la gestión de viviendas protegidas promovidas por la Administración autonómica. Pero el Concello de Oleiros se acoge a un convenio de 1998, anterior al cambio de normativa, en base al que renunció al 10% de inmuebles que le corresponderían por ley.
En compensación el Gobierno local oleirense tendrá la opción de otorgar la vivienda a los vecinos que cumplan los baremos para acceder a esos pisos subvencionados por la Consellería de Vivenda y que priman a las familias que tienen rentas más bajas.
La urbanización Mesón da Auga está compuesta de un total de 114 chalés unifamiliares y varios edificios de bajo y dos plantas. Uno de estos últimos es el que todavía está vacío.
Los intersados en obtener mayor información al respecto pueden acudir al Concello o a la delegación de la Consellería de Vivenda, en A Coruña.
Anteayer, la totalidad de la urbanización fue recepcionada por el Concello de Oleiros, que a partir de ese momento se encarga del mantenimiento. El trámite no libra a Xestur, organismo dependiente de la Consellería de Vivenda encargado de ejecutar la obra, de rematar el acondicionamiento de la zona verde que incluye el grupo de viviendas y que tendrá que arreglarse de acuerdo a la petición del Concello que supervisará el remate.
En este sentido, el alcalde oleirense, Ángel García Seoane, alabó ayer la colaboración prestada por el responsable de Xestur, Luis Barcia, a la hora de buscar una solución consensuada al problema de la urbanización.
Los vecinos con viviendas en esa parte de o Carballo han tenido que aguardar diez años para poder entrar a vivir en ellas.
Los últimos pasos burocráticos dados por el Gobierno local parecen poner fin a esa larga espera. Algunos afectados llevan meses abonando el alquiler de un almacén para poder tener los muebles que habían comprado, lo que supone un gasto añadido para sus economías.
Hipotecas
Por otra parte, la Xunta ha pedido a los adjudicatarios de inmuebles que informen cuanto antes a la entidad gestora de la urbanización la entidad bancaria con la que realizarán las hipotecas para agilizar los trámites pendientes por realizar. Los vecinos tienen la opción de subrrogarse a la entidad bancaria que ofrece la Xunta u a la que le conceda las mayores ventajas.
Los vecinos también tienen que comenzar a ponerse en contacto con las compañías telefónicas para que éstas pongan el servicio de telecomunicaciones en la zona.