En el año en que la ciudad celebra sus 800, la factoría más importante de la historia del municipio habría celebrado 200, y su primer cine estable, 100. Pudo ser 2008 un año de centenarios por partida triple si la Fábrica de Tabacos y el París hubiesen llegado vivos a la ocasión.
Aún discuten los historiadores sobre el año en que empezó a operar la difunta factoría de la Palloza, pero de lo que no hay duda alguna es de que el 17 de febrero de 1808 se publicó la Real Orden que constituyó oficialmente la Fábrica de Tabacos de A Coruña. Según recoge Jesús María Reiriz en su libro La Coruña a través del tiempo , empezó funcionando «con una plantilla de 120 trabajadoras, que en el año 1870 pasó a ser de 3.000 y en 1890, de 4.000». En 1882, Emilia Pardo Bazán publicó su novela La Tribuna : su personaje principal era la cigarrera Amparo de la fábrica coruñesa, que adquirió así renombre nacional. El 16 de julio de 2002, la factoría cerró sus puertas. En el solar se construyen en la actualidad viviendas de protección oficial y de precio libre.
Una ocasión perdida
Mientras, el cine París acoge una tienda de Pull & Bear. Cerró en 1999, y entonces se dijo que era el más antiguo de España en funcionamiento. Seis años después, el libro Guinness de los Récords otorgó al cine Pioner, de la localidad de Szczecin, al noroeste de Polonia, un certificado que lo acreditó como el más antiguo de los que siguen cumpliendo su función original. Con el nombre de Helios, y en una época en la que Szczecin pertenecía a Alemania, abrió sus puertas esta sala. Ocurrió el 26 de septiembre de 1909. El París, que abrió en 1908, sería por tanto el cine de más solera del mundo si todavía estuviese en activo.
Es cierto que el Teatro Alfonsetti de Betanzos abrió en 1882 y proyectó películas por primera vez en 1897, pero el primero que contó en Galicia con programación estable (que es lo que cuenta a la hora de repartir estos certificados de pedigrí cinematográfico) fue el París, si bien hasta 1911 no estuvo exclusivamente dedicado al séptimo arte, e incluía también otro tipo de espectáculos. El rótulo «Cine París» sigue presidiendo hoy la fachada de la tienda del grupo Inditex que hay en la calle Real.
El anterior alcalde, Francisco Vázquez, dijo en una ocasión que se enteró «tarde» de que la sala iba a cerrar sus puertas. «Si no, la habríamos comprado para hacer un museo del cine», lamentó.