Los concejales cierran filas y evitan hablar de las diferencias existentes entre Baamonde y Cubeiro sobre el papel de los populares como oposición municipal
20 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El grupo municipal del PP en Cambre quiere volver a la normalidad. El pasado lunes, en la reunión semanal que celebran para tratar sobre las actividades que se van a desarrollar, hablaron sobre las declaraciones realizadas por José Antonio Baamonde el pasado fin de semana. El portavoz municipal de los populares desautorizaba un acto realizado por los concejales Nicolás Cubeiro, Felipe Andreu, María Xesús González y Santiago Ríos, quienes visitaban la urbanización de O Graxal para criticar varias obras municipales y de la Xunta.
«Yo soy el portavoz municipal y el presidente local del PP y a mí me corresponde convocar los actos». Con estas declaraciones Baamonde mostraba públicamente su malestar por una situación que no era nueva en el grupo municipal, desde el creciente protagonismo de Nicolás Cubeiro y el cambio en la línea política del PP como partido de la oposición en Cambre.
José Antonio Baamonde no respondió ayer a las llamadas realizadas para conocer su opinión sobre este encuentro. Sí lo hizo Nicolás Cubeiro. «Claro que hablamos del tema, porque los malentendidos hay que arreglarlos. Pero no pasó más», señalaba el concejal popular. Sí matizaba que las explicaciones sobre lo sucedido «las tiene que dar Baamonde, no yo». El portavoz popular ayer no las ofreció.
En estos tiempos electorales el mensaje es muy claro. Nada de divisiones, y sensación de unidad ante todo. El lunes lo decía Baamonde: «Hay que trabajar para que Mariano Rajoy sea el nuevo presidente del Gobierno», Ayer, con diferentes palabras, hizo el mismo discurso Nicolás Cubeiro: «Estamos centrados en ganar, es lo mejor que le puede pasar a este país».
La dirección provincial del PP tampoco se pronuncia sobre lo ocurrido en Cambre. «No hay ningún problema», señalaban fuentes de los populares, para volver a insistir en el mensaje de la unidad y el trabajo para ganar las elecciones.
Cambio de rumbo
Pero los populares no ocultan que no han manejado bien los tiempos ni las formas.
Antonio Varela Saavedra es uno de los veteranos alcaldes socialistas de la comarca. Al igual que su compañero de filas Julio Sacristán, iniciaba un mandato sin mayoría absoluta tras las elecciones municipales. Pero el primer edil de Culleredo llegó a un acuerdo de gobierno con los nacionalistas. Varela no lo pudo repetir, y se encontró con un partido fraccionado y una agrupación disuelta.
Pero Varela pudo formar gobierno y desde entonces, en los plenos celebrados en Cambre, el PP ha mantenido una línea escasamente crítica con la labor del regidor, quien ha podido realizar su labor de gobierno, al mantener los populares una posición abstencionista en los asuntos de mayor calado.
Y así fue hasta el pasado mes de enero, cuando Antonio Varela y sobre todo Javier Varela tuvieron que defenderse de las acusaciones de «clientelismo político» en las oposiciones celebradas el pasado mes de agosto, realizadas por todos los grupos de la oposición.
Fue la primera vez en la que Nicolás Cubeiro actuó como portavoz oficial, porque «conocía más el tema», según José Antonio Baamonde. Y también lo hizo hace dos semanas, cuando una acuerdo de última hora con el PP permitió al gobierno local aprobar un plan de obras para buscar financiación europea. Los populares mostraban su lado menos transigente con el gobierno de Antonio Varela, un cambio que se personificó en la línea de oposición mantenida por Cubeiro. Y en la visita a O Graxal, volvió a adquirir protagonismo, porque allí no estaba Baamonde, oficialmente por «motivos profesionales».