Integración en las aulas

A CORUÑA

El instituto Eduardo Blanco Amor ha creado una unidad?para mejorar la adaptación de los alumnos inmigrantes

17 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El incremento de la población inmigrante es una realidad que está presente en todos los municipios de la comarca coruñesa. Conscientes de ello y de las dificultades a las que se enfrentan los alumnos procedentes de otras nacionalidades -con edades comprendidas entre los 12 y los 16 años-, en el instituto Eduardo Blanco Amor de Culleredo decidieron poner en marcha un proyecto piloto en Galicia con la creación de un grupo de adaptación de la competencia curricular.

La orientadora del centro y principal promotora de esta iniciativa, Carmen Cáceres, recuerda que la mayoría de los jóvenes llegan al instituto «con un desfase curricular de más de dos cursos. Tienen serias deficiencias en la compresión lectora, problemas con la lengua escrita y poca base en el área de matemáticas, lo que supone unas diferencias insalvables con respecto a los alumnos de su misma edad de este centro».

Si estos nuevos estudiantes se meten en el curso que les correspondería por su edad, «se desmotivan y se aburren, y lo que estamos haciendo es un fracasado». Gracias a una ley aprobada por la Xunta en marzo del año 2004, este instituto cullerdense decidió poner en marcha este grupo de adaptación de la competencia curricular, que tiene como finalidad «adaptar las competencias de estos niños al sistema educativo gallego, para que no tengan problemas para seguir con los estudios posteriormente».

Modo de trabajo

Uno de los principales objetivos de esta iniciativa es que los estudiantes que forman parte de este grupo no se sientan aislados o diferentes al resto de alumnos del centro. Por ello, todos forman parte de una aula normal, pero, a determinadas horas, tienen estas clases de refuerzo para mejorar sus conocimientos en determinadas áreas, «y hemos conseguido que estén totalmente integrados en el centro», reitera Carmen Cáceres.

Con esta iniciativa se intenta dar una formación más individualizada a los alumnos inmigrantes, para que salven cuanto antes las diferencias que los separan de sus compañeros de la misma edad. Los progresos han sido de los más impresionante en estos tres años que lleva en marcha en proyecto.

De hecho, lo normal es que los alumnos inmigrantes formen parte de este grupo de adaptación de la competencia curricular durante un curso, y «en cuanto el profesorado de este grupo que le imparte clase considera que está a nivel o puede seguir el ritmo normal de su curso, abandona estas clases de refuerzo», explica Cáceres.

A veces esta proceso no se desarrolla de forma tan rápida, puesto que la mayoría de los adolescentes inmigrantes que llegan a Culleredo lo hacen con el curso ya empezado. Además, como en la mayoría de los casos se trata de familias que solamente están de paso por la comarca, los niños se marchan sin haber concluido su adaptación totalmente.