El muelle del Centenario norte registra una de las mayores acumulaciones de carbón de las últimas semanas tras completarse la descarga del mineral que llegó a bordo del buque Aigaion , un mercante de grandes dimensiones, con 290 metros de eslora. El barco transportó carbón desde Sudáfrica y dejó en el puerto coruñés 105.200 toneladas, una de las mayores partidas que se recuerdan de esta mercancía, ya que lo habitual es que se descarguen alrededor de 70.000.
La desestiba del carbón desde el barco hasta el muelle se realizó entre el jueves y el domingo, y ya el viernes comenzó el traslado del mineral hasta la térmica de Compostilla, en Ponferrada, con el objetivo de retirar el producto del puerto en el menor tiempo posible.
Extendido
El mineral ha sido importado por Endesa, dentro del habitual trasiego de carbón destinado a la citada central térmica, y está extendido en el muelle, ya que esta empresa no cuenta con almacén cerrado en el puerto coruñés. No obstante, fuentes portuarias indicaron que ni la descarga ni las actuales operaciones de traslado del carbón en camiones han generado contaminación, puesto que se emplearon los medios previstos para evitarlo. Así, el producto ha sido regado de forma constante y además fue rociado con tensoactivos, una sustancia similar a la laca capilar que fija la mercancía y minimiza la emisión de polvillo. Se trata además de un carbón botuminoso, parecido a la hulla, que no se caracteriza por su volatilidad.
Medios
Aun así, y con la finalidad de evitar molestias a los vecinos de los Castros y otros barrios, la empresa consignataria del Aigaion ha puesto los máximos medios posibles para desalojar la mercancía con rapidez. Hay un movimiento diario de 160 camiones, que sacan un total de 4.000 toneladas, y otras 1.000 salen del puerto por vía férrea. De esta forma, todo el carbón habrá abandonado el puerto en el plazo de tres semanas.
Endesa prevé mantener las importaciones de carbón mediante el puerto coruñés con el mismo ritmo que el año pasado, lo que supone entre 500.000 y 700.000 toneladas, dependiendo de las necesidades de sus centrales térmicas. Ante las críticas vecinales y políticas por el hecho de que el mineral se deposite a cielo abierto en el muelle, fuentes empresariales han insistido en que todas las entidades vinculadas a la operación tienen instrucciones de extremar la limpieza y las medidas medioambientales, que son indispensables para que esta actividad pueda seguir realizándose. Añadieron que esta descarga de 105.000 toneladas demuestra que el puerto de A Coruña cuenta con buenos medios materiales y equipos humanos, «porque no lo puede hacer cualquier puerto», y que el carbón de Endesa genera cientos de puestos de trabajo, entre camioneros, estibadores y otros servicios auxiliares.
«Es una actividad que no se puede perder -señalaron-, es muy importante para A Coruña, y debemos hacerlo con las máximas garantías ambientales hasta que la mercancía se traslade al puerto exterior».