Los niños fueron los que más disfrutaron en la recreación de la batalla con tropas de España, Francia, Gran Bretaña y Portugal
21 ene 2008 . Actualizado a las 12:02 h.Ganaron los de siempre y las bajas fueron las previstas. No hubo novedades, pero sí mucha animación ayer en la recreación de la batalla de O Burgo, que congregó a numeroso público para ver una contienda internacional, en la que participaron secciones napoleónicas de Francia, Gran Bretaña, Portugal y España. La anécdota la pusieron parte de los asistentes y el alcalde de Cambre, Antonio Varela, cuando al solicitar vivas para los distintos países y las localidades implicadas en el acto se olvidaron de Cambre y tomaron la palabra para pedirlo.
El puente derribado en esta contienda para retrasar el avance francés y para garantizar que el Ejército británico pudiera embarcar en A Coruña resistió ayer el envite, aunque el estruendo de la pólvora hizo llorar a más de un niño, estremecer a algunos asistentes y obligó a la organización a solicitar al público que mantuviera la boca abierta para evitar dolor de oídos.
«Los franceses son los malos», resumía la batalla un padre a su retoño, aunque para quien quisiera una información más precisa algunos figurantes repartían una publicación del historiador Carlos Pereira, editada por Cultura de Culleredo, sobre los principales acontecimientos de la Guerra de la Independencia en ese municipio.
Los robos de botas a los heridos en la batalla fueron uno de los hechos que provocó mayor implicación del público que llamaba «saqueadores» a los combatientes, aunque también se unían a las llamadas cuando se solicitaba «un médico o un sanitario». Los niños eran ayer el público más belicoso. «Dime papá, ¿dónde está el muerto?», preguntaba un niño temiendo perder la primera baja de la batalla. Una niña un poco más lista le daba la réplica, tras caerse la mitad de un regimiento con uno de los cañonazos: «Están vivos, son unos mentirosos».
Hubo muchos disparos, pero aún más de los fotógrafos aficionados entre el público, algunos de los cuales pedían a los participantes que posaran. La recreación duró una hora y la organización citó a todos para el próximo año, ya que se volverá a repetir y recordó que en el 2009 se celebra el bicentenario de la Batalla de Elviña, por lo que ya se ha anunciado una gran recreación en la torre de Hércules.