Alvedro evitará desvíos de aviones con la entrada en servicio del ILS II

A CORUÑA

18 ene 2008 . Actualizado a las 11:38 h.

Ayer entró a funcionar oficialmente el sistema de aterrizaje ILS de categoría II/III en el aeropuerto de Alvedro. Así se podía apreciar en los mojones de la cabecera de pista, y que fueron descubiertos tras llevar algún tiempo tapados con una lona negra. En ellos el piloto puede comprobar la identificación de la pista y su categoría, por lo que desde ayer rezan CAT II/III. Esto significa que a partir de ahora, los aviones y tripulaciones que estén dotados de la tecnología necesaria para ello, podrán aprovechar las facilidades que este sistema les brinda a la hora de aterrizar, y que podrían resumirse en que disminuye notablemente la distancia en la que el piloto debe decidir si puede realizar el aterrizaje o realiza la maniobra de aproximación frustrada.

Así, con menor visibilidad, la maniobra de aproximación que permite el sistema ILS categoría II con respecto a la categoría I es más ajustada y acerca al piloto más a la pista, con lo que favorece su visión y las posibilidades de aterrizaje. Aunque no todos los aviones están equipados para poder leer este nuevo sistema, lo que afecta a numerosas avionetas. Pero aquellos que hasta la fecha funcionaban con el anterior, de categoría I, podrán seguir guiándose por él a pesar de la mejora realizada.

Comunicación internacional

La entrada en servicio del sistema ILS II/III en el aeropuerto coruñés tuvo que ser comunicada a través de un notam u orden internacional que es enviada a compañías aéreas, pilotos e instituciones aeronáuticas con la confirmación de que en la fecha de ayer se daba de alta este sistema en Alvedro, por lo que los aviones que a partir de ahora quieran aterrizar en sus pistas podrán aprovecharse de su balizamiento de aproximación de precisión. Su capacidad operativa ha sido además hecha pública en la Publicación de Información Aeronáutica.

La instalación de este sistema en el aeropuerto de A Coruña ha supuesto una inversión que supera los 12 millones de euros. Esta cantidad ha sido invertida tanto en la adquisición de nuevos equipos tecnológicos como en la ejecución de las obras imprescindibles para la adaptación de las infraestructuras con las que hasta la fecha contaba el aeródromo a esta nueva categoría.

Esto incluye una serie de requisitos, según informa Aena, a cuyo cumplimiento obliga la Organización Internacional de Aviación Civil. Estos se refieren a los nuevos sistemas de luces y diferentes actuaciones en la central eléctrica y el área de lectura del radioaltímetro, constituida por un conjunto de postes metálicos que ha hecho necesaria la construcción de una estructura que sirve de soporte para algunos de ellos y que se ha colocado sobre la carretera N-550, bajo la pista.