Mientras que los vecinos de Obre, una parroquia del Ayuntamiento de Paderne, viven «co medo no corpo», aseguró Carmen Ríos Louzao, una de las afectadas por la matanza de ganado avícola por parte de uno o varios animales desconocidos, los perros de otras parroquias del término municipal ladraron ayer con fuerza ante la supuesta presencia de algo extraño.
Es el caso de la aldea de Sanín, a escasa distancia de Paderne. Incluso, en esta parroquia desaparecieron hace unos días varias aves de un corral, aunque en esta ocasión se desconoce si fue obra de las alimaña. Ante esta situación, algunos vecinos ya tomaron las precauciones debidas para evitar que el carnicero pueda entrar en los gallineros.
Mientras tanto, operarios del Ayuntamiento de Paderne ya procedieron a la retirada de las aves muertas y las llevaron a un vertedero autorizado. Los vecinos de Obre agradecen el trabajo realizado por parte del Concello, sin embargo mostraron su preocupación ante la falta de respuesta para terminar con el problema de una forma definitiva. «Xa non se trata de quedarnos sen as pitas, nin tampouco de que non teñamos gañas de comprar máis para criar», contó Consuelo Díaz, la cual no tiene pensado adquirir más aves, «senón que o máis grave é que estamos a vivir unha situación de medo e temor. Non nos atrevemos a deixar ás nosas netas soas durante un minuto, porque temos medo a que ese animal ataque tamén ás persoas», manifestó.
Soluciones
Debido a la situación que están viviendo los vecinos de varias parroquias de Paderne, estos no dudan en solicitar al alcalde, César Longo, que realice las gestiones oportunas para tratar de esclarecer «o que xa se asemella a un pesadelo».
Incluso, los vecinos aportan ideas: «Non creo que sexa difícil poñerse en contacto coa Consellería de Medio Rural para que envíe un técnico aquí e polas pegadas trate de saber qué tipo de animal é o que nos está atacando». También recomiendan al alcalde que se ponga de forma inmediata en contacto con el Seprona «para que actúe».