El mercadillo de San Nicolás se instala este año en Juan Flórez, pero mantiene su espíritu, estilo y gangas
07 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Lámparas de cerámica, ménsulas de Sevres y armarios chinos. Juegos de café modernista, óleos británicos y un pisapapeles de Murano. Tazas alemanas, delicadas cajas de celulosa y aparadores de caoba. En el mercadillo benéfico que se organiza para recaudar fondos para El Remanso (de la tercera edad) hay de todo, y todo es precioso.
Este año y debido a unas obras, el mercadillo dejó su habitual ubicación en San Nicolás y se ha trasladado al corazón del Ensanche: Juan Flórez 59, la antigua imprenta La Regional, cuyos dueños cedieron el espacio, al igual que desde hace años lo hacen los de San Nicolás, para hacer cuentas solidarias.
Isabel Ruiz hace de cicerone por el abigarrado espacio, y de su mano aparece una maravillosa maleta de Louis Vuitton de 1925, numerada (en esa época solo las hacían por encargo), que cuesta 1.500 euros; las históricas puertas del Teatro Colón, grandes pero fácilmente adaptables por un carpintero, con sus cristales grabados al ácido, dicen que por el mismísimo Isaac Díaz Pardo, a 1.000 euros cada una; una pareja de personalísimas ménsulas de madera decoradas con unas figuras en porcelana de Sevres, por 630 euros; un coqueto secreter abatible, impecable, con un precio de modelo de serie, 840 euros; un sinuoso aparador de palma de caoba estilo Regencia que cuesta 1.200, y otro del siglo XIX también, en raíz de nogal con impresionantes puertas, por 2.150.
Otros dos objetos pugnan por el protagonismo del mercadillo -que este año recuerda especialmente a su mentora, la fallecida Carmen Losada-, elegantes chinoiseries del siglo XVIII: un armario de novio en el que se pueden ver sus muchísimas capas de laca aplicada a muñeca y que vale 2.300 euros; y un biombo rígido de marfil policromado que alcanza los 2.880 euros porque resulta imposible de encontrar algo así en el mercado.
Desde 3 euros
Pero no todo en el mercadillo son grandes muebles. Hay muchísimos objetos de los que disfrutar o regalar a precios sin competencia. Un reloj art decó con aves por 150 euros, un juego de té modernista de ocho servicios por 200; o una vajilla azul cobalto (espectacular su ensaladera) de San Claudio de los años 50 por 250 euros. Y así hasta donde uno desee, porque los precios comienzan con los tres euros de algunos platitos, o los diez de una salsera. Doce vale un jarroncito inglés art decó o unas curiosísimas cajas de celulosa en color violeta. Por 25 se ve un tú y yo de desayuno años 50 y por algo menos, 20 euros, un pisapapeles de Murano.
El mercadillo, que estará funcionando hasta enero, también abre los festivos (de 12 a 14 y de 18 a 21 horas).