Manuel Lagares formalizó ayer su despedida con un repaso a sus veintidós años de mandato al frente de la alcaldía de Betanzos, con críticas a la actual primera edil, María Faraldo, a quien le pidió que «deje de mirar por el retrovisor, porque no se va a conseguir nada salvo confundir a los ciudadanos».
Lagares reconoció «luces y sombras» en su gestión, aunque centró su comparecencia en los logros conseguidos y negó las acusaciones realizadas por el actual gobierno local de hipotecar las arcas municipales. «Dejé el Ayuntamiento en una magnífica situación económica, con proyectos ya comprometidos por valor de dos mil millones de las antiguas pesetas y otros cien millones en caja», explicó el ex primer edil socialista. «Aquí parece que se quiere destacar solo lo negativo y yo estoy en desacuerdo con ello». Manuel Lagares se refería de esta manera a las quejas realizadas por la alcaldesa, María Faraldo, quien, a los pocos días de iniciar su mandato, ofrecía datos sobre una deuda de 800.000 euros que debe afrontar el Concello de Betanzos para pagar a la constructora Provibesa, por la paralización de una licencia de obra. Faraldo acusó a Lagares de actuar de manera irresponsable y de hipotecar las cuentas municipales, por esta sentencia y por otra que obliga al Concello a devolver 1,4 millones de euros al Inem.
Colaboración institucional
Manuel Lagares se defendió de estas acusaciones haciendo referencia a proyectos ya comprometidos con otras administraciones como el saneamiento en la zona sur de Betanzos, las reformas en El Pasatiempo o el convenio para realizar un nuevo puente de madera sobre el río Mandeo, entre otras actuaciones.
Lagares manifestó sentirse «perplejo» por la paralización de las obras del futuro colegio del Carregal y la construcción de una galescola. «Cuando abandoné el cargo ya se habían iniciado los expedientes de expropiación de los terrenos y desde Educación y Vicepresidencia no se explican lo que pasa». Pidió a María Faraldo que continúe con la línea de colaboración institucional «por el bien de los ciudadanos de Betanzos», y ofreció su apoyo «para las gestiones que sean necesarias».
«Tenemos retrocesos clarísimos. Un ejemplo, es el aparcamiento subterráneo, que se elimina la gratificación que existía para los ciudadanos de quince minutos. Hasta se nos van a cobrar las bodas. Se habla, por parte del PP, de que se bajan los impuestos, pero aquí parece que ocurre todo lo contrario», explicó Lagares.
También mostró su preocupación por el retraso en la elaboración del nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal. «No hubo todavía ni una sola reunión de la comisión informativa para un tema tan importante como este».
A pesar de las críticas, el ex alcalde considera que se ha iniciado un nuevo ciclo y piensa que el gobierno y la oposición deben entenderse. «Debemos evitar debates estériles e ir a lo concreto para que el crecimiento de Betanzos sea una realidad», concluyó el ya ex concejal.