El topónimo floral ubicado en la ladera del puente que pasa sobre la avenida de Alfonso Molina, a la altura del barco Corpiño de Muxía, volvió a sufrir ayer los destrozos de los vándalos, y es la enésima vez.
Sin embargo, mientras que en las anteriores ocasiones los gamberros arrancaban las plantas que formaban la letra L dejando el topónimo en gallego, y alguna vez también destruyeron otros caracteres, en esta ocasión los vándalos destruyeron la totalidad de los signos a excepción de la A perteneciente al artículo. Es decir, el adorno floral quedó totalmente destrozado. Esta forma de actuar de las personas que arrancaron las plantas hace suponer que su objetivo no era la defensa del topónimo en gallego, sino arrasar de forma indiscriminada con el adorno.
En cuanto a la forma en que quedará el topónimo floral de la avenida de Alfonso Molina, el actual gobierno municipal compuesto por miembros del PSdeG y del BNG, está desarrollando un plan de normalización lingüística de la ciudad en el que también se fijará en qué idioma se construirá el adorno que da la bienvenida a las personas que entran en la ciudad por esta arteria.
Decisión final
Del estudio que están realizando los técnicos municipales, y del acuerdo que alcancen los miembros de los dos partidos que gobiernan la ciudad, saldrá la decisión final sobre en qué lengua quedará el topónimo. Mientras tanto habrá que reconstruir el actual.