Responsables del grupo municipal socialista confirmaron ayer que el Ayuntamiento ya tiene establecido desde hace tiempo en las ordenanzas fiscales un gravamen especial del 25% para los pisos que están vacíos. Sin embargo, según explicaron, «no se puede aplicar por el momento».
Aclararon que la posibilidad de aplicar este incremento está pendiente del desarrollo de una normativa dentro de la Ley de Haciendas Locales, con la que se definirán los parámetros para determinar cuándo se considera que un piso está vacío o desocupado.
«Este reglamento lo tiene que desarrollar el Ministerio de Administraciones Públicas, ya que afecta a la Ley de Haciendas Locales y, por lo tanto, a todos los ayuntamientos de España», recordaron desde el grupo municipal socialista.
De todas formas, matizaron que este tipo de propuestas, como la realizada por el concejal de Rehabilitación Urbana e Vivenda, Mario López Rico, deben valorarse «con prudencia». Recordaron, además, que el Gobierno estatal está incentivando el alquiler de pisos y garantizando que los propietarios cobren el dinero que les corresponde y que se cumplan los contratos firmados entre arrendador y arrendatario.
Retomar la idea
El primer teniente de alcalde y concejal de Promoción Económica, el nacionalista Henrique Tello, explicó ayer que el incremento del gravamen del IBI a los pisos vacíos «foi unha demanda que sempre fixemos dende o BNG». Recordó que sobre este tema ya hay un acuerdo del anterior gobierno municipal para penalizar esta circunstancia, «polo que o PSOE tamén era partidario delo». Añadió que lo que pretenden los nacionalistas, «loxicamente, é retomar a idea, co fin de que se abarate o prezo das vivendas de aluguer e que estean dispoñibles». De todas formas, Henrique Tello recordó que existe una forma de poner los pisos de alquiler en el mercado con garantías para los propietarios, y es a través de la bolsa de pisos de alquiler que gestiona la Xunta.
En cuanto al porcentaje de subida del IBI que propone el BNG, el primer teniente de alcalde no quiso precisar un número. «Non son economista, e haberá que calculalo. De todas formas, hai un máximo e un mínimo previsto por lei porque iso non é un imposto revolucionario, senón unha medida para abaratar os prezos do aluguer», indicó.
También explicó que muchos propietarios no ponen en el mercado los pisos que no ocupan «por inseguridade lexislativa e por medo ao trato que lle van dar á súa vivenda». Esto se puede evitar, según Tello, a través de las garantías de cumplimiento de contratos que ofrece la Consellería de Vivenda.