Durante los últimos días los vecinos de la parroquia de Miodelo, en Bergondo, volvieron a sufrir las repercusiones de los vertidos que se generan en el regato Callou, situado en el entorno de la depuradora de Miodelo. Esta zona está protegida, según el BNG de Bergondo, que asegura que «este feito foi comunicado hai tres semanas ao Seprona, que confirmou a existencia dos vertidos, e que lle deu unha semana de prazo ao Concello para que solucionase o problema, o cal non se fixo». Los nacionalistas afirman que la depuradora de Miodelo lleva ocho años sin funcionar y recuerdan que el Ayuntamiento acaba de recibir, concretamente «o 27 de abril do 2007, a obra do plan para a mellora do saneamento en Guísamo e mellora da estación depuradora de Miodelo», cuyo presupuesto ascendió a 437.000 euros. En este sentido, critican que se recepcione una obra que no ha subsanado las deficiencias: «¿Como é posible que se entregue unha obra sen ter ben probado que funciona?», algo sobre lo que el Concello declinó hacer declaraciones ayer a La Voz. El Bloque de Bergondo señala, además, que «existe un punto aínda máis preocupante como que existen informes de Aquagest nos que estima que esa depuradora tería capacidade para enganchar o 75 % das casas da hipotética urbanización que se situará na Longueira, o que supón, a maiores, unhas 700 casas enganchadas a esta infraestrutura», ubicada en la desembocadura a la ría de Betanzos. Precisamente el pasado mes de octubre la Consellería de Medio Ambiente hacía público el documento de referencia para la evaluación medioambiental estratégica -documento imprescindible para el PXOM- y alertaba de la fragilidad de la ría betanceira, así como el tratamiento de las aguas residuales en el municipio.