La desaparición de Sardiña es como la semilla echada en la tierra que ha germinado en nuevos frutos. Así, desde dos años viene funcionando la asociación cultural de teatro Libélula, «formada casi exclusivamente por ex componentes de los grupos de teatro Liceo y Sardiña», indica una de las integrantes de este colectivo. Apuntan asimismo que han puesto en escena dos obras, Una noche de primavera sin sueño, de Jardiel Poncela, y Un mal día, del argentino Hugo Daniel Marcos. Estas dos obras han sido premiadas en las dos últimas ediciones del Festival de Teatro Intercentros de A Coruña.
Tras citar actuaciones en distintas ciudades de España, desde Cartagena a Gijón, pasando por Santander, Bilbao, Cuenca o Mérida, Ricardo Martín sostiene que esto le ha permitido constatar que el nivel del teatro escolar en A Coruña «no es solo el mejor de Galicia, sino del que se hace en cualquier ciudad española». Entiende que esto es «un granito de arena, como lo que hacen en Casa Hamlet, en la formación de una cantera de actores que, cuando la televisión ha tenido que tirar de ellos para las series, ahí estaban». De todos modos Martín sigue «con los más pequeños de Elviña montando otra obra».