El BNG dice que el gobierno del PSOE nunca se preocupó del botellón

Elena Silveira Javier Becerra

A CORUÑA

Las asociaciones del Ensanche, el Orzán y Paseo de los Puentes se suman a la «velada» del próximo día 7

03 nov 2007 . Actualizado a las 04:29 h.

Henrique Tello afirmó que la llegada del BNG al gobierno local ha provocado «que se fale máis do botellón». Sobre ello señaló que «debe haber alguén que pense que o BNG o pode solucionar». Según el nacionalista, el botellón «era un tema esquecido sen resposta ata agora e que o BNG considera que non se pode mirar para outro lado e que hai que afrontalo». En este sentido, recordó que el bipartito reconoció que el botellón era un problema.

«A nós preocúpanos, iso foi o que activou algo que se converte en un asunto de interese, porque antes non o era», precisó antes de lamentar que no se desarrollase una política orientada a la juventud: «En A Coruña só hai espazos para maiores porque son os que votan».

Además de ello, Tello explicó que el área de Consumo promovió en los últimos meses un estudio sobre el botellón, en el que no sólo se preguntaba a instituciones y afectados, sino a los propios partícipes. Las primeras conclusiones señalan que los jóvenes son «plenamente conscentes de que molestan, están dispostos a moverse de zona, que queren protección institucional para estar tranquilos e que queren un lugar non que non teñan que pagar por estar». Avanzó que este estudio orientará hacia dónde pueden moverse estos jóvenes. Las conclusiones pueden ser utilizadas para la ordenanza que se está preparado.

En el terreno vecinal, la propuesta de realizar una procesión con velas el próximo día 7, en señal de protesta contra el botellón, no será únicamente protagonizada por la coordinadora de la plaza del Humor. La asociación de vecinos de la Ciudad Vieja ya había anunciado que partiría en idéntica actitud, pero además, en la reunión que celebraron en la tarde de ayer, se adhirieron los representantes vecinales del Ensanche, Orzán y Paseo de los Puentes.

Con motivo de las declaraciones de los días pasados, efectuadas por miembros del gobierno local, la coordinadora de la plaza del Humor manifestó su malestar. Aunque, en principio, mostraron un moderado optimismo, ayer reivindicaban una mayor contundencia en su espíritu: «No se atreven a prohibir el botellón tajantemente como han hecho en Sada», afirma Blanca Villalta, representante de la zona. «Queremos que digan la palabra prohibir, y que vengan una noche aquí para ver cómo es esto, porque parece que hablan de oídas del problema».