Zapata acabó hace año y medio sus estudios en Air Hostess y desde entonces ha trabajado como auxiliar en Clickair. Su base estaba en Valencia y cubría rutas con Roma, Milán, París «y hacía el Coruña-Londres», explica. Ahora, va a tomarse un descanso para continuar formándose, esta vez en francés. «Parece que no, pero volar cansa mucho, los cambios de presión se acaban notando físicamente», explica.
-No. Desde el punto de vista de la seguridad, el avión es el mejor medio de transporte. En este caso, los compañeros del vuelo del Chad han tenido muy mala suerte. Ellos solamente estaban cumpliendo con su trabajo. Lo normal es que no pase nada. Al contrario.
-Nada importante y sólo por el vuelo en sí. Lo más común es algún mareo, una lipotimia. Una vez tuvimos un infarto. Era un pasajero que sólo hablaba italiano, pero en el avión iban dos enfermeras que pudieron salvarlo.