Molina explicita su compromiso con la candidatura de la Torre

La Voz

A CORUÑA

César Antonio Molina, ministro (coruñés) de Cultura, no pudo dejar de acudir a la Torre en su primera visita a la ciudad tras la designación del faro de Hércules para representar a España en la carrera para ser declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco.

El ministro se retrató a los pies del monumento momentos después de contestar con una pregunta cuando se le inquirió sobre las posibilidades del faro: «¿Les cabe alguna duda?», espetó.

Junto a numerosos curiosos, le acompañaron en el recorrido el alcalde, Javier Losada, el delegado del Gobierno en Galicia, Manuel Ameijeiras; el presidente de la Diputación, Salvador Fernández Moreda; Segundo Pardo, presidente del Instituto de Estudios Torre de Hércules, así como los concejales Mar Barcón, Carmen Marón y Florencio Cardador.

Losada, que declaró su orgullo por «contar con ciudadanos universales como César», y Segundo Pardo ejercieron de anfitriones para el ministro en su propia casa. El representante del ejecutivo central se paseó por el entorno de la bimilenaria construcción minutos después de rematar su intervención en un acto del PSOE, que se celebró en Juan Flórez.

Ante alcaldes, concejales y simpatizantes, el hoy ministro recordó que «soy coruñés, de la calle de la Torre, he jugado muchas veces a los pies del monumento». De modo que, ahora, «resulta curioso -valoró- que quieran hacerse las fotos quienes han tenido que esperar a que yo llegara, con el alcalde, para dar este paso de gigante». Más curioso será, añadió a renglón seguido, «cuando en los próximos meses coloquemos a la Torre en el lugar que le corresponde, donde debe estar».

No obstante, César Antonio Molina, que aprovechó para recordar que «con el PP no había habido un ministro coruñés porque no había Ministerio de Cultura, lo redujeron a una secretaría de Estado», se mostró totalmente convencido de que la carrera hacia la consecución del reconocimiento como patrimonio de la humanidad para la emblemática construcción va por buen camino. «No me importa los que se apuntan ahora -dijo el titular de Cultura-, lo admito y comparto con quienes ahora quieren un trozo de la gran tarta de la Torre».