Carlos López es un farmacéutico atípico, desde el mostrador de su tienda Arka, situada en el número 7 de la calle Alcalde Becaría de Betanzos, recomienda más productos naturales que medicamentos.
-Asegura que la verdadera medicina es la comida.
-En la buena comida está la mejor medicina. Es lo más importante del autocuidado que debe procurarse el ser humano, de otra forma debe recurrir a la sintomatología. Es mejor alimentar el organismo para que no tenga problemas, que curarlos a posteriori.
-¿Qué alimentos sanan?
-Hay un grupo que se denominan funcionales que tienen funciones muy beneficiosas sobre el cuerpo. Es el caso del aceite, que es antioxidante o el ajo, que regula y puede ser una antibiótico muy eficiente o el plátano, fuente importantísima de potasio, porque tiene minerales. Cuando los deportistas sudan pierden precisamente potasio y con este alimento se podrían recuperar.
-Pero también habrá dietas que suponen un peligro...
-Lo importante es llevar una vida saludable y tener claras algunas denominaciones que la industria utiliza y que pueden estar llevando a engaño.
-¿Dígame cuáles?
-Un caso importante son las denominaciones de los aceites: la palabra extra indica que tienen un grado de acidez limitado y que la materia prima ha sido recolectada y envasada en unos plazos determinados. El problema es que también se vende aceite de oliva y de orujo con una información que no deja claro cómo ha sido su proceso de elaboración.
-¿Qué tipo de problemas tienen?
-El aceite de oliva puede proceder de refinados a los que se añade un 25% de aceite virgen para volver a venderlo y el aceite de orujo se extrae de restos de bajísima calidad. La gente debería tener esta información cuando los compra, porque está demostrado que son peligrosísimos para la salud y su consumo se relaciona con muchos cánceres, como el de mama.