Los evangélicos instan al diálogo al Concello de Oleiros

La Voz

A CORUÑA

Los pastores de la iglesia evangélica Vida Nueva, ubicada en el polígono de Icaria, decidieron ayer dar una última oportunidad a los responsables del Ayuntamiento de Oleiros antes de acudir a los tribunales por el precinto de el templo en el que impartían sus actos religiosos. El pastor, Roberto Reed, aseguró que ayer trató de volver a ponerse en contacto con algún concejal, pero el intento fue en vano. «Estuvimos aguardando la llamada, pero no llegó. Mañana (por hoy) volveré a llamar para tratar de dialogar y buscar una solución al problema», explicó.

El pastor, junto con el otro responsable de la iglesia clausurada, David Zapata, mantuvieron ayer por la tarde una reunión con el secretario del Consello Evanxélico Galego y con una abogada para analizar toda la documentación remitida al Ayuntamiento para la obtención de la licencia definitiva de apertura. Aunque en un principio la intención de estos protestantes es instar a las autoridades municipales al diálogo para buscar una solución pacífica al asunto, no descartan llevar el caso a los tribunales.

Cierre

La iglesia de Icaria fue clausurada el pasado miércoles por agentes de la Policía Local de Oleiros debido a que ésta carecía de licencia definitiva para practicar dicha actividad y a que tampoco había recibido un informe de salubridad favorable por parte de la Xunta. Los evangélicos, en su defensa, alegan que en su día tuvieron que hacer pruebas de sonido y salubridad para poder pedir los permisos oportunos. En este sentido, apuntó el pastor Reed, les requirieron que realizaran una serie de obras en el cuarto de baño como colocar un ventilador y una reja. Ellos, asegura, llevaron a cabo la reforma pero en los informes remitidos por la Xunta aparece que éstas continúan como estaban en aquel momento.