Para evitar las quejas de los usuarios habituales de la playa sobre la calidad de la arena, Costas ha previsto en esta ocasión «enterrar» las nuevas aportaciones de áridos bajo la capa ya existente en la actualidad para que de esa forma se vayan refinando por el efecto del mar.
El plan de trabajo prevé la construcción de unas grandes dunas con los actuales arenales, a imagen y semejanza de las que se realizan cada invierno para proteger la balaustrada del paseo marítimo de la fuerza de las olas.
Por debajo de esa barrera natural se colocarán las nuevas aportaciones de áridos que servirán para paliar las pérdidas ocasionadas por el efecto de las mareas. Una vez completado el proceso de aporte, las máquinas devolverán las dunas a su estado natural y será esa arena más fina, a la que los bañistas están ya acostumbrados, la que quede por encima.
Carril bici
Al mismo tiempo, el Ayuntamiento tiene previsto ejecutar la creación de la zona bici en el tramo del paseo marítimo comprendido entre el Millennium y la Casa de los Peces.
El coste de esta actuación rozará los ochocientos mil euros y está pensada para que puedan convivir de forma armónica sobre el mismo espacio los peatones y los ciclistas.