Los luminosos conviven con placas que señalan el valor histórico del centro de la ciudad

La Voz

A CORUÑA

Los rótulos luminosos que sobresalen de las fachadas no son los únicos de la calle Real. Los otros carteles son las placas que conmemoran acontecimientos en alguno de los edificios que aportan gran valor histórico de la calle Real. La librería Colón ocupó el portal número 24 hasta el pasado 31 de enero, y en el número 22 puede leerse: «Ramas y frutos de acebo, discos solares, espigas y rosas abstractas nos ponen en contacto con la vegetación típica de las naciones celtas del arco atlántico fuente de inspiración de esta casa». La fachada, en cuya placa se conservan los nombres de Julio Galán Carvajal, 1910, y Antonio de Mesa, 1909, hace honor a la descripción. Si en este edificio destaca la fachada, en el siguiente, el número 22, lo importante fue su contenido. En uno de sus dinteles, un texto sobre el mármol blanco fechado en el mes de enero de 1984 recuerda la historia: «Neste edificio estivo a redacción da cosmopolita revista de arte e literatura Alfar, que durante os anos vinte foi o faro cultural a unha e outra beira do Atlántico».

En el número 20, una placa recuerda el lugar en el que Pablo Ruiz Picasso realizó su primera exposición en febrero de 1895, a los trece años, cuando era alumno de la Escuela de Bellas Artes de A Coruña. El número 51 de la calle Real señala que en ese local estuvo edificada la casa donde nació el brigadier del Real Cuerpo de Artillería Diego del Barco y de la Zendeja, que vino al mundo en 1779 y falleció en Laredo en 1814, se convirtió en el héroe coruñés de la guerra de la Independencia (1808-1814). Irmandades da Fala tuvo su sede en el número 36, aunque la placa que lo recuerda situada en el entresuelo y los andamios impiden su visualización.