Hasta los escarapotes se marchan de las playas

Carmen V. Valiña A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Crónica | Poca actividad para los socorristas Las asistencias registradas en los arenales por picaduras de este pez han pasado de alcanzar la treintena la segunda semana del 2006 a ser sólo ocho durante todo este verano

04 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Nunca llueve a gusto de todos, pero el clima inestable de este verano ha tenido una consecuencia clara en la reducción de la actividad de los servicios de vigilancia: únicamente han llevado a cabo 72 intervenciones desde el 1 de junio hasta el 30 de ese mes. De ellas, muy pocas han sido debidas a los escarapotes, unos peces que otros años concentraban gran parte de las asistencias. Así, si a mediados de junio del 2006 ya eran 30 las personas atendidas por esta causa, a la altura de este verano la cifra es sólo de ocho. En los arenales de la ciudad se registraron además 14 heridas incisas y 24 limpiezas y desinfecciones de heridas superficiales. Más extrañas que las de escarapote son las dos picaduras de medusa que se han producido, ambas en Riazor. Durante junio sólo fue necesario realizar dos traslados de urgencia y en ningún caso se realizaron salvamentos por parte de los socorristas. Medios de rescate Diego Rivas, jefe de las playas de Orzán y Riazor, señala que desde el principio del verano «casi no ha habido afluencia de bañistas». No obstante, la vigilancia de los socorristas se extiende en Orzán y Riazor desde el 1 de junio hasta el 30 de septiembre, mientras que en el resto de los arenales coruñeses el control se restringe al período entre el 15 de junio al 15 de septiembre. Para garantizar la seguridad, las playas de Riazor y Orzán cuentan con nueve personas de vigilancia, entre ellas un jefe de playa, un conductor de ambulancia y dos sanitarios. Afectados por el tiempo Guillermo Cabezas pescaba ayer en el Orzán. A él, la lluvia que cayó no le ha sentado mal. «Al hacer mal tiempo, puedo venir a horas en las que otros días no podría hacerlo porque hay bañistas». La jornada del lunes fue productiva: hasta nueve sargos fueron a parar a su cesta. Ayer sólo era uno. Álex K. iba con su tabla de surf en la mano camino del arenal. Para él, los mejores días para surcar las olas fueron el lunes y el sábado. «Hoy son más pequeñas, sólo para principiantes», comentaba. A Julia González le gustan las caminatas por la playa, pero tuvo que dejarlas tras dos días por la lluvia por miedo a un catarro veraniego. «A nosa Galicia, xa se sabe como é», sonríe mientras se aleja por el paseo.