Entrevista | Francisco Martelo Villar Como médico, Martelo Villar conoce los conflictos éticos que plantea la muerte sin dolor. Algunos de ellos se debatirán en el curso que programa la Academia de Medicina los días 27 y 28
22 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?rancisco Martelo es el jefe de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética del Juan Canalejo y secretario de la Academia de Medicina de Galicia, que organiza los días 27 y 28 un curso sobre la eutanasia con participación de médicos, pero también de juristas. -Está abierta a todos los temas que causan debate social y los cuidados paliativos, el derecho a la muerte digna, el testamento vital y la eutanasia, que no es más que el buen morir, lo son. -La ley es taxativa. -Está clara en lo que se denomina eutanasia activa y la inmensa mayoría de los médicos no estamos a favor de ella, pero tampoco aprobamos el ensañamiento terapéutico. Otra cosa es qué sucede con el enfermo terminal, sin posibilidad alguna de recuperación y que sufre enormemente. Cuando los sedamos para que no tengan dolor, ¿hasta dónde, en qué dosis, hasta que punto se puede saber que la morfina le va a causar una insuficiencia respiratoria? Está claro con lo que sucedió en Leganés, existe un problema de discrepancia entre la realidad social y la jurídica y los médicos podemos llegar a sentirnos desamparados. -El 99% de las personas que tienen a un familiar terminal desea la muerte rápida y sin sufrimiento, y nadie o casi nadie, ni los muy católicos, desean sufrir. Lo cual no quiere decir que se pueda adelantar la muerte sin más. Pero en la Edad Media no era así, la gente pensaba que no podía presentarse ante Dios por sorpresa, no sufrir era una mala muerte. Quien cree en los milagros no acepta la muerte y en la religión el dueño de la vida no es uno mismo, ni la familia... -¿Para qué sirve entonces el testamento vital? -En España ya se está haciendo y es una pregunta que se hace mucha gente. Cuando no existe respaldo normativo claro, los inteligentes son los jueces. Aún así, se necesitan criterios concretos sobre qué peso tiene la voluntad del paciente cuando aún está consciente, qué peso tiene la familia cuando no lo está y es muy importante, además, que nosotros actuemos según protocolos también específicos. -¿El problema es la inseguridad? -Para unos y otros. Tampoco puede ser que exista una normativa que cree miedo en la gente, que se interprete que el médico está autorizado a no hacerle caso a un paciente, a no tomar decisiones terapéuticas o a tomar medidas que favorezcan su muerte. No se trata de eso. -Difícil equilibrio. -Y tanto. Por eso la Academia se mete en este asunto, Los únicos que lo tienen claro son las religiones, que dicen no a todo, incluso a la muerte por piedad.