«Non poden con nós»

Rubén Ventureira A CORUÑA

A CORUÑA

JOSÉ C. PÉREZ

García Seoane presumió de resistencia ante sus emocionados militantes, que fueron mayoría en un pleno en el que Cobián fue insultado e interrumpido varias veces

16 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

«Non poden con nós, non poden con nós», le dice Ángel García Seoane, casi al oído, a un militante de Alternativa dos Veciños que se acerca a felicitarlo. El primer pleno de Oleiros tras las elecciones acaba de terminar: Gelo repite como máximo mandatario. En principio, gobernará en minoría. Hay cola para achuchar al primer edil, y de ella forma parte Esther Pita, la ex alcaldesa, quien llora de emoción al abrazarse al que fue su predecesor y también su s ucesor . A dos metros de Pita, una mujer sesentona felicita a Covadonga Díaz, cabeza de lista del PSOE: «Ben feito, neniña, fixeches o que tiñas que facer», que, a juicio de esta señora, era renunciar a presentar su candidatura a la alcaldía y que ella y sus tres compañeros de partido se abstuviesen en la posterior votación. Mientras Covadonga y Gelo reciben felicitaciones, Pablo Cobián, el líder del PP, abandona decepcionado el recinto plenario. Oleiros vivió ayer su enésimo pleno agitado. El público lo vivió con una pasión más propia de un campo de fútbol que de un salón de plenos. Una hora antes del inicio de la sesión, decenas de personas hacían cola a la entrada de la Casa Charry. Las puertas se abrieron media hora antes del arranque. El recinto se quedó muy chico. Muchos sólo oyeron el pleno (algunos desde lejanas escaleras), pues no hubo espacio para todos. La mayoría de ese público era partidario de Gelo , como se pudo comprobar cuando éste apareció en la sala: recibió lo que en la gala de los Oscar se conoce como standing ovation . Los que no estaban de pie (la mayoría) se levantaron para aplaudirle. Por contra, la llegada de Cobián y Díaz fue saludada al grito de «¡vivan los novios!», cántico que pronto caducó. La candidata socialista tenía que deshojar la margarita. Lo hizo cuando en el pleno le preguntaron si presentaría su candidatura a la alcaldía: «No», respondió, y un «ohhhh» recorrió la sala. A partir de ese momento, se supo que Oleiros lo gobernaría el partido de la margarita. Y también que Cobián rajaría . Y así fue. El recién proclamado alcalde tomó la palabra para tender cuatro dedos al PSOE, a cuyos concejales animó a «olvidar rencillas», y uno al BNG. «Os veciños non queren más algaradas», remarcó. Habló de desarrollar el polígono industrial de Iñás y de la necesidad de un nuevo PXOM. No estaba obligado por ley a hacerlo, pero abrió un turno de intervenciones. Cobián afiló la lengua. Lamentó los «23 años de gobierno totalitario», llamó «corruptos» a los miembros del gobierno local y tildó a los del PSOE de traidores para con el pueblo de Oleiros, «pues la retirada de la candidatura de Díaz es contraria a lo que el grupo socialista prometió durante toda la campaña, que fue un gobierno estable sin García Seoane al frente». Esa decisión es, a su juicio, «una prueba evidente de que existía un pacto encubierto entre Alternativa y el PSOE». Varias veces fue interrumpido por el público con abucheos e insultos («sinvergüenza», «para corrupto, tú» y así). Díaz explicó el motivo de la abstención de su grupo: «No vale todo para abrazar el poder». Y dijo no a los dedos tendidos por Alternativa. García Seoane no replicó al PP en público. Lo hizo después ante la prensa: «En todo caso, o único corrupto sería Cobián», espetó. La zona del salón plenario donde se colocan los ediles recuerda un tanto a un juzgado americano. Un atrezo muy a tono para un municipio tan judicializado, dirigido por «un regidor que en octubre tendrá que rendir cuentas ante un juez por un supuesto delito de negociaciones prohibidas a cargos públicos», recordó Cobián en una rueda de prensa posterior al pleno.