Vecinos de A Zapateira organizan patrullas ciudadanas para prevenir robos en chalés

Elena Silveira
Elena Silveira A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

Calle de A Zapateira donde se produjo un robo recientemente
Calle de A Zapateira donde se produjo un robo recientemente Eduardo Pérez

En las últimas semanas han entrado en al menos tres viviendas de la zona baja de las urbanizaciones

11 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Medio centenar de residentes en A Zapateira, hartos de la oleada de robos que se está produciendo en esta zona que abarca los municipios de A Coruña, Culleredo y Arteixo, han creado un chat específico para estar en contacto y se han organizado en patrullas vecinales para identificar movimientos extraños y alertar, ante la mínima sospecha, a la policía. La iniciativa surge tras haber constatado al menos tres asaltos a casas en un plazo de tres semanas. Los últimos ocurrieron el viernes, en la calle Marsella, y el domingo, en una vivienda situada en la rúa Aguaceiros cerca del campo de fútbol de O Carrizal. «En esta última sabemos que fueron dos encapuchados, pero no dejaron huellas», comenta María Vázquez, miembro de la junta directiva de la Asociación de Vecinos As Revoltas A Zapateira. 

La mayor parte de los robos se concentran en la zona baja de A Zapateira, en el entorno del Hospital Quirón, el colegio British School y Andaina, un área residencial formada por varias urbanizaciones con chalés unifamiliares. Según relatan los vecinos, los autores de los robos actúan con discreción y planificación. «Creemos que se ponen en puntos estratégicos para vigilar cuándo sales de casa y, en cuanto ven que no estás, entran, desactivan la alarma, aunque no sabemos cómo, y acceden forzando alguna ventana», explica Natalia Ramos, una residente que participa en la iniciativa de vigilancia. Indica también que en los asaltos los ladrones se centran en objetos fáciles de transportar, principalmente joyas y dinero en efectivo, evitando aparatos voluminosos como televisores o equipos informáticos para no levantar sospechas. «Curiosamente, no buscan tecnología», explica. 

La sensación que tienen los residentes es que se trata de robos organizados y selectivos. «No dejan huellas y parece que controlan las rutinas de las familias. En una de las casas sabían que no iba a haber nadie durante todo el fin de semana», señalan desde el grupo vecinal. La sospecha es que los delincuentes observan durante días los horarios y hábitos de los propietarios antes de actuar. «Entre todos queremos buscar posibles patrones que siguen para cometer sus delitos», explican.

En contacto por el teléfono

Para hacer frente a esta situación, más de medio centenar de vecinos participan en un chat de móvil creado específicamente para alertar de situaciones sospechosas y que bautizaron como Patrullas Vecinales. En él comparten información sobre vehículos sospechosos, anotan matrículas y organizan rondas informales por la zona. «No se trata de hacer de policía, sino de estar atentos y avisar a la mínima. Aquí más o menos nos conocemos todos y si hay algo extraño lo ideal es ponerlo en conocimiento de los residentes», subrayan.

Desde la Policía Nacional confirmaron que la última denuncia que les llegó fue del viernes pasado, por el robo cometido en la vivienda unifamiliar de la calle Marsella, aunque a los vecinos les consta otros robos en las calles Nueva York con Burdeos y Aguaceiros, y el intento de entrar en otra casa en la calle Atenas. «Básicamente, los ladrones buscaban dinero. Cometieron el robo entre la tarde y la noche, y seguimos investigando», indicaron fuentes policiales. Desde la asociación vecinal As Revoltas confirmaron que los propietarios se desplazaron sobre las seis y media de la tarde a la zona de Santiago y regresaron por la noche, de madrugada. «Al llegar se encontraron con la puerta de entrada medio abierta, con la alarma desactivada y que les faltaban cosas de valor. Nos sentimos totalmente vulnerables. Porque hay policía en la zona y vienen si les llamas. Pero los delincuentes actúan con impunidad, de día y en calles que están bien iluminadas», explica María Vázquez. Desde la Policía Nacional se recomienda a los residentes que comuniquen cualquier comportamiento extraño, incluso aunque no haya constancia de la comisión de un delito, con el objetivo de anticiparse a posibles robos. 

No es la primera vez en los últimos años que se producen oleadas de robos en este enclave de la ciudad. En febrero del 2024, los vecinos ya denunciaron la entrada en varias casas, que relacionaron con pintadas que aparecieron en las calles. Y tal vez la mayor oleada se produjo en septiembre del 2019, con robos en diversas urbanizaciones del monte y con especial incidencia en Valaire.

Subido en un muro para hacer fotos de una finca en Oleiros

La preocupación por la seguridad va más allá de A Zapateira. De hecho, los residentes en esta zona tienen conocimiento de otros robos recientes en el centro de A Coruña o en urbanizaciones de lujo de Oleiros.

En este sentido, los vecinos alertan de que en los últimos días un hombre se subió al muro de una parcela en una zona de Oleiros próxima a la ría para hacer unas fotos del interior. «A Coruña siempre fue una ciudad muy segura, pero ahora escuchas casos a diario», comenta una vecina, que admite haber cambiado hábitos, como dejar la puerta sin echar la llave.

En una urbanización extensa y con varias asociaciones vecinales, como es A Zapateira, los residentes reconocen que la coordinación no es sencilla, pero confían en que la organización vecinal sirva como elemento disuasorio, mientras reclaman mayor vigilancia y concienciación.

«Estamos todos un poco despistados porque no teníamos esa sensación de vulnerabilidad que ahora sí existe», indica Natalia.