MÉDICO, FOTÓGRAFO E IMPULSOR DE LA CANDIDATURA DE LA TORRE DE HÉRCULES A PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD Tiene 270 réplicas del faro que ha retratado miles de veces. A Vázquez-Iglesias le sobran las razones para crear un museo al monumento más excepcional de la ciudad
05 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.De pequeño, cuando su hermano lo rebautizó como Manito , quería ser médico, cazador y chófer. Como su padre. Aunque crea que no (no le gustan las armas) lo ha logrado. Viajado, Vázquez-Iglesias (Ourense, 1945) es el jefe del Servicio de Digestivo del Canalejo, tiene cinco hijos, tres nietos y ha disparado como pocos para el recuerdo: se cuentan por miles las fotografías que tiene con una única protagonista, la torre de Hércules, rompiendo el día y la noche. Él impulsó no sólo el instituto que lleva su nombre. Cuando la Unesco reconozca que el milenario faro es patrimonio de la Humanidad, reconocerá la visión, el empeño y la lucha de este médico ourensano. -Siempre tuve una pasión especial por los faros y cuando viajaba a alguna ciudad que tuviese alguno, trataba de fotografiarlo. Me parecen algo mítico. Al que se le ocurrió encender fuegos de noche para ayudar a los barcos hizo un invento excepcional. Permitió el desarrollo de la navegación -¿El faro entre los faros? -Más que una afición, para mí, es una devoción. Me vine a vivir a La Coruña (falo moito galego, pero gústame a L) en el 72 y ya la había visto cuatro o cinco veces. Pero realmente la descubrí, reparé en ella, un día paseando de noche y viéndola funcionar. Me llegó a enamorar. En la ciudad hay mucha gente así, porque la Torre es como la novia de los coruñeses. -Y empezó a retratarla. -Le he hecho miles de fotografías. Tengo la fortuna de tener una casita en Mera, justo enfrente y la veo iluminarse, y los atardeceres... Tengo 270 figuras, de todos los tamaños y materiales, llaveros, monedas, billetes de lotería con su imagen, tengo sus luces... Algún día tendré que hacer algo con todo esto. Una de mis ilusiones es que se le haga un museo o se cree un museo de los faros. La antigua cárcel sería un buen lugar. En La Coruña hay muchas cosas guardadas, por particulares e instituciones. -¿Y el reconocimiento de la Unesco? -Siempre me sorprendió que el faro más antiguo del mundo, de origen romano, todavía en funcionamiento, y ubicado donde está, con durísimas condiciones incluso en la actualidad, no tuviese el reconocimiento. Con todos mis respetos, el puente colgante de Bilbao es una obra de ingeniería importante, pero tiene poco más de cien años, y es patrimonio de la Humanidad. Vamos por buena línea, pero se necesita más apoyo. Ahora, yo creo que está hecho. No sé si lo veré, porque puede tardar años, pero lo será. -Se ha avanzado bastante. -Llevamos seis años trabajando. Antes, hablé con mucha gente hasta que un día Segundo Pardo me hizo caso. Hay mucho avanzado. Otros sitios como Ferrol han tenido directriz municipal. Aquí ha sido al revés, un grupo de amigos acabamos involucrando a la Administración. -El proceso es largo. -Lo sorprendente es que no se tuviese en cuenta antes su excepcionalidad, que no viene dada por su belleza (aunque es bonita), ni tampoco por lo romano (que está dentro), pero es que lleva dos mil años en el mismo sitio y sigue cumpliendo la misión para la que se creó. Como sabemos que el proceso es largo, buscamos una vía de acercamiento, que era lograr un reconocimiento de prestigio a través del hermanamiento con el parque de la Estatua de la Libertad, que también es un faro y el símbolo de América. Es lo primero que vieron millones de emigrantes europeos que, al partir, lo último que veían era la torre de Hércules.