Día de la madre, de la hija, de la abuela

La Voz

A CORUÑA

OSCAR PARIS

El pulso de la ciudad Rosario Rego visita todos los días a su progenitora, que vive en una residencia de ancianos, y lleva consigo a su nieta, a la que también cuida a diario

05 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

«Voy a ver a mi madre todos los días y, si no es una vez, son dos veces», comenta Rosario Rego Villamil . Esta mujer de 60 años dice verdades como puños.. En apenas unos minutos de charla enlaza afirmaciones que no salen de la boca, lo hacen del corazón. «Yo no quiero que mi madre carezca de cariño y aunque la tratan bien, una hija es una hija», apunta cuando le pregunto por sus continuas visitas a la residencia Torrente Ballester de Adormideras para estar con su progenitora Victoria Villamil Rodríguez , de 89 años. «Mi ilusión es estar con ella», sentencia. Pero Rosario no va sola al gerontológico. Le acompaña Laurita López Outes , de 14 meses. «Le da muchos besos a la bisabuela. Es increíble lo que la quiere», dice la ejemplar hija, que también es superabuela y al mismo tiempo una gran madre. Sí, porque María Herminia Outes Rego de 34 años, no puede, por culpa del horario del trabajo, estar siempre con la pequeña y Rosario tiene que cuidar a la niña. «Las lavo a las dos, a mi madre y a mi nieta. Así es la vida», reflexiona en este Día de la Madre, que para ella también es día de la hija y día de la abuela ejemplar. ?omo una madre se portó Merche Beizana . ¿La recuerdan? Es la peluquera que salvó la vida a una cliente, María Vilar . Esta semana, La Voz les contaba cómo Merche supuso que a María le sucedía algo malo, porque no acudió a la cita de todos los sábados en su peluquería de la calle Archer Milton. Fue hasta casa de la clienta, movilizó a los vecinos, llamó al hospital y, gracias a su intuición, logró salvar la vida de su clienta, que se encontraba inconsciente en su domicilio. María estuvo ingresada en el Complejos Hospitalario Juan Canalejo hasta el viernes, y ayer, a las nueve de la mañana, no faltó a la cita con su peluquera-amiga, que se convirtió en madre. Ahí las tienen, como siempre. ?cabamos la página de hoy, hablando del original espectáculo que ayer se presentó en el Teatro Colón, y en donde los protagonistas fueron los monjes tibetanos del monasterio de Thansi Lhunpo. La puesta en escena de esta actuación estuvo rodeada de un gran complejidad, puesto que, para interpretar los bailes y tocar la música típica, los artistas deben conocer los textos transmitidos por tradición oral y tener un gran virtuosismo. El público quedó fascinado por los originales instrumentos que se tocaron, como una trompeta fabricada con tibia humana o un tambor construido con cráneos.