El cobre evitará que las hierbas nazcan en la iglesia de Santiago

Rodri García A CORUÑA

A CORUÑA

CÉSAR QUIÁN

La limpieza de la fachada incluyó la colocación de una nueva cruz

03 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

«Ahora ya puedo verle la cara a Santiago». Con esta frase de satisfacción el párroco de la iglesia de Santiago, en la Ciudad Vieja, observaba el resultado final de la restauración de la fachada principal del templo, llevada a cabo por la empresa Soluciones Globales de Restauración y Rehabilitación. Hace unos días concluyó la retirada del andamiaje necesario para la ejecución de las obras. El agua es uno de los principales problemas que tenía esta fachada «porque al acumularse hacía que creciera la hierba y la maleza que dañaba la piedra», explica Inma Delgado, la restauradora bajo cuya supervisión se llevó a cabo esta tarea. Con el fin de solucionar la incidencia de dicho elemento, además de la limpieza y consolidación de la piedra, se ha procedido a la colocación de unas piezas de cobre en varios lugares de la fachada «para que no se acumule el agua y así ya evitamos ese problema», explicó la restauradora. Dichas piezas apenas son visibles desde abajo como una línea horizontal y evitarán la acumulacióin de agua. Otra labor llevada a cabo fue la aplicación de un tratamiento para la extracción del salitre ya que, según Inma Delgado, «las sales solubles son el agente de alteración más grave que afecta a estas estructuras». En esta línea, la restauradora apuntó que habían hecho una limpieza «lo más homogénea posible» de toda la fachada, tratando de dejarla con una imagen similar al lateral, que también fue restaurado hace dos años por la misma empresa. Policromías Cuando comenzó la rehabilitación de la fachada, una de las tareas fue analizar el pórtico por si en el mismo podía haber algunas policromías. La vieja teoría, vigente durante unos años, de cubrir con cera los pórticos afectó también al templo más antiguo de la ciudad: «Hemos limpiado las figuras y no había policromías, pero si le habían aplicado ceras y repintes con aceite sobre los que se acumula mucha porquería; ahora todas las figuras del pórtico han quedado limpias», explica la restauradora. También detalla que las dos figuras que flanquean la entrada de la iglesia «son Santiago y San Juan, que además eran primos, no son un hombre y una mujer». Con estas dos figuras como protagonistas, Emilia Pardo Bazán había escrito un cuento en el aparecen como hombre y mujer haciendo comentarios sobre las gentes que estaban en el atrio o accedían al templo. La escritora tenía su casa justo enfrente, con la ventana a la altura de dicha entrada, en lo que hoy es la sede de la Real Academia Galega y del museo de la Pardo Bazán. «Por amor al arte» La rehabilitación de la fachada ha incluido la colocación de una nueva cruz coronando la misma, «la anterior estaba muy gastada, sobre todo en la base, e incluso podía caerse, con el peligro que ello supone». Otra de las labores fue reparar el rosetón «que tenía algunos cristales rotos, se había ido acumulando allí porquería porque entraban las palomas y estaba todo bastante descuidado». Ahora, además de la limpieza, los cristales han sido repuestos y colocada una red exterior para evitar la entrada de palomas y gaviotas. Una contrariedad para los responsables de la restauración, financiada por el Ayuntamiento coruñés, fue que días antes de terminar la misma les hicieron una pintada en la parte exterior del atrio del templo. «Nos fastidio mucho que hicieran eso, así que tuvimos que limpiarlo, aunque fuera por amor al arte porque no estaba en el presupuesto, porque quedaba muy mal», explicó Inma Delgado.