Pop | La Costa Brava
02 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Sergio Algora (Zaragoza, 1969) ha publicado cuatro libros de poesía, uno de relatos y una pieza teatral. El sábado estará en A Coruña, pero no para presentar una creación literaria, sino un disco, el sexto de La Costa Brava (LCB): Velocidad de crucero (Mushroom Pillow). La letra con música entra. Miembro de los desaparecidos de El Niño Gusano, sí ha tocado con esta banda en A Coruña, pero se cayó en el debut herculino de su actual grupo: «Es que tenía fiebre», recuerda. La Costa Brava es una pequeña selección del pop nacional. Los pilares son Algora, que viene de El Niño Gusano, y Fran Fernández, que le es infiel a Australian Blonde con LCB. El año pasado se incorporó Ricardo Vicente, ex Tachenko. De ideas andan sobrados: han editado seis discos en cinco años. En las letras, irónicas, tiran de la actualidad, como lo demuestran algunos títulos: El cumpleaños de Ronaldo o Natasha Kampush (Hazme una perdida) . Velocidad de crucero lo han trabajado «como The Beatles el disco blanco», asegura Algora. «No es que estuviéramos peleados. Es que nos habíamos dejado todos barba y teníamos un look muy setentero. Aparte de eso, los temas los grabamos cada uno por nuestro lado. Cada uno tiene su trabajo y sus cosas, y eran las únicas fechas que tenía libres Paco Loco [el productor], que nos tiene muy pillado el punto. El disco se hizo en diez días». El resultado «se sale del pop alegre y se acerca más al rock. Tiene mucha variedad estilística, y de arreglos es el que nos ha quedado más redondo». Lo defenderán en directo durante los tres próximos meses con bolos cada fin de semana. «Pero de todos esos conciertos, sólo tres son de contrato. En el resto, arriesgamos. Alquilamos la sala, como ahí en Galicia [Mardi Gras, por 105 euros]». Arriesgan hasta el físico, pues Sergio se meterá «mil kilómetros de carretera» entre Zaragoza y A Coruña. ¿Compensa? «Con el merchandising, el tema económico se va solventando, aunque llevamos cuatro años sembrando y estamos ahí, a ver si llegamos... Será que nuestra música no gusta». Le decimos que no, que es porque las masas no han llegado a ella: «Soy muy poco llorón. Tampoco suenan el hip hop o Marea en las radios y triunfan». Lo que tiene claro es «los cachés no han subido desde que estaba en El Niño Gusano». Para acabar, una duda local. Uno de sus discos se titula Las llamadas perdidas . ¿Se inspiraron en Rivas? «Qué va. Nos enteramos después de que había un libro con ese título».