Barrio a barrio | As Xubias Sede de varios hospitales, la zona conserva uno de los paisajes más bucólicos de la ciudad. Los vecinos demandan una buena planificación urbanística
21 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.As Xubias acaba en un hospital. Y no es una metáfora sobre algunos achaques de este viejo barrio. Es lo que marca la carretera a través de la que se comunican los vecinos y cuya única salida es por el hospital materno infantil Teresa Herrera. En el otro extremo del estrecho vial está el sanatorio de Oza, mientras en lo alto se dibuja la ciudad sanitaria Juan Canalejo -la primera empresa de la ciudad en cuanto a empleos- y el hospital San Rafael, sin olvidar que en el límite de este barrio con el de Eirís se ubica el Oncológico. Muchos usuarios de estos centros sanitarios disponen, junto a los remedios médicos, del alivio de unos paisajes espectaculares sobre la ría de O Burgo; así lo reconocía Alfonso, paciente del Materno: «Por la mañana ves a la gente que sale a pasear por la playa de San Cristina y con la marea baja parece que van a cruzar a este lado». Es el lugar por el que hace años los coruñeses pasaban en lancha para ir al arenal oleirense. Y es que As Xubias guarda uno de los parajes más bucólicos de la ciudad, con las casas asentadas sobre la ladera que cae hacia O Burgo, saltando la vía del tren, y las lanchas están varadas en el recodo donde la ría se funde con el mar. Aunque a cualquier hora del día el espectáculo merece la pena, es llamativo al caer la tarde cuando la chavalada del barrio se reúne bajo el falso túnel que pasa bajo la vía del tren para, mirando al mar, echarse unas risas. A algún lugareño que quiere permanecer en el anonimato le gustaría que esto siguiera así y ante el anuncio de las nuevas urbanizaciones hace una utópica petición: «¡Que se vayan con su dinero a otro sitio, bien lejos, y nos dejen en paz!». Son unas 40 familias, con mucha gente mayor y rentas antiguas, las que ocupan estas casas, tras las que crece la maleza avivada por la primavera. En el mirador juegan unos críos y uno de ellos saluda al conductor de una furgoneta que acaba de aparcar: «Vaya furgo traes hoy, parece una limusina», apunta desde sus escasos ocho años. El conductor contiene la risa. A Toquera es el bar del lugar y su dueño, Manolo, está cansado de hablar del barrio: «Paso, paso, ya largué muchas veces», indica, mientras sirve a dos parroquianos de los que se sabe no sólo los nombres y lo que quieren beber. Las noches de verano en la terraza de la Toquera son un lujo no exento de sorpresas como la que comenta la viguesa Esther: «Una noche estábamos cenando cuando de repente vimos pasar a un hombre con una linterna de minero en la cabeza caminando por la vía del tren; al parecer estaba vigilando la ría por el problema de los furtivos». Manuel Cao, presidente de la cofradía de Pescadores, mira la ría frente a una depuradora que lleva tres lustros sin funcionar y fue comprada por una inmobiliaria. Cao teme que las nuevas construcciones «acaben perxudicando o marisco, porque non hai saneamento e tiran todo a ría», dice mientras espera a un grupo de percebeiros. La vía del tren les separa del Materno «pero iso de que pase o AVE por aquí xa nada, non vai pasar». Atardece y por la carretera de As Xubias siguen transitando cientos de vehículos y otros siguen aparcados sobre las aceras. Camino de Oza, una vieja estructura escondida entre la arboleda que iba para gran aparcamiento muestra los restos de los botellones que allí se siguen celebrando. Unos metros más adelante está la huella del que fuera otro centro de diversión: la discoteca Pachá. Desde la asociación de vecinos, Pablo Pedregal, muestra en unas líneas cómo ven ellos la situación: «El barrio no tiene dotaciones de ningún tipo, ni agua, ni viales, ni aceras, nada; pero no tiene sentido que nos pongamos a reclamar estos servicios, que hacen mucha falta, si antes no hay una planificación global de la zona». Tiene muy claro que el futuro puede ser «como Matogrande, que fue bien planificado, o como Palavea que no fue y ya se ven todos los problemas que está teniendo».