Suelo rugoso para ciegos

Rodri García A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Crónica | Hacia la integración social La entrada de la calle Real estrena un firme para avisar a los invidentes de la peligrosidad de la zona, una medida que se instalará en el final de la acera de los Cantones

16 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?nicio de la calle Real, final de los Cantones y cruce con Rúa Nueva. Esta es una de las zonas de la ciudad por donde transitan más peatones, entre ellos algunos invidentes que tienen a escasos metros el edificio de la Fundación ONCE. Si para un vidente no es fácil atravesar este lugar, sobre todo durante las mañanas cuando ha de detenerse a coger los diarios gratuitos y sortear los vehículos que se dirigen hacia la calle San Andrés, para un ciego la dificultades se multiplican. Los responsables de la ONCE llevaban tiempo pidiendo una medida que facilitara el paso de sus socios, casi diario, por este lugar. El pasado 14 de febrero, durante la inauguración de unas jornadas sobre accesibilidad celebradas en las dependencias de la ONCE, el alcalde, Javier Losada, anunció que el Ayuntamiento instalaría una banda rugosa al final de la acera de los Cantones con el fin de que los invidentes pudieran darse cuenta de que el lugar es peligroso por el continuo paso de los coches. En el momento del anuncio los técnicos municipales estaban ultimando la solución, que ya entonces se apuntaba similar a la que hay delante de la Fundación ONCE. En la mañana de ayer ya fueron muchos los peatones que notaron la rugosidad de una nueva franja de firme que una empresa estaba instalando en la entrada de la calle Real. Cruzar esa línea es un indicativo del peligro de los vehículos, especialmente para los invidentes, aunque pueda servir de advertencia a todos. Al final de la acera de los Cantones está prevista otra franja similar, en un intento más de ir reduciendo los obstáculos para los ciegos y facilitar así su integración social.