Puerta de entrada a la ciudad

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo A CORUÑA

A CORUÑA

Barrio a barrio | Matogrande Hace apenas quince años que se levantó el primer edificio en esta zona, y hoy es un gran centro de atracción de visitantes por sus muchos negocios hosteleros

13 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

A pesar de que sus calles no esconden grandes historias debido a su juventud, Matogrande ha sabido ganarse a pulso el ser uno de los barrios coruñeses con una gran oferta de servicios, que hace que cada día lo visiten cientos de personas. Al pie de la avenida de Alfonso Molina, ofrece una excelente comunicación con el centro de la ciudad a través de esta vía, y son muchos los que no pueden evitar hacer una parada en la barriada antes de continuar su camino. Vecinos y forasteros destacan el buen ambiente que existe en el barrio, «porque sales a las diez de la noche de trabajar y hay gente por las calles, por las terrazas, algo que no pasa en otras zonas», comenta María Elena Linares, farmacéutica que lleva más de diez años en este barrio. A todo esto contribuye que, en los últimos años, la zona se ha especializado en disponer de todo tipo de servicios de atención al cliente, con la puesta en marcha de negocios hosteleros y hoteleros de gran prestigio, así como un gran número de locales de copas, que ofrecen la posibilidad de disfrutar de noches de marcha tranquilas y sin masificaciones. El colegio Liceo, el centro de salud de Matogrande y la existencia de varias residencias de ancianos son otros de los atractivos de este barrio, en el que está previsto construir un polideportivo, una piscina y un gran aparcamiento subterráneo. El nuevo párking vendrá a solucionar uno de los problemas más acuciantes que sufre el barrio: la falta de plazas de estacionamiento. Coches mal aparcados, en doble o triple fila, sobre las aceras, el césped,... «es que aquí no hay espacio vital», afirma la farmacéutica María Elena Linares, que lleva más de diez años trabajando en la zona y echa en falta «más plazas de aparcamiento, más áreas verdes, de paseo, o para bicicletas». Pavimentación Además, la consecuencia de esta excesiva masificación circulatoria es que «el pavimento está completamente destrozado, y, ahora, con el nuevo acceso que han abierto por Eirís todavía nos perjudica más, porque empiezan a entrar en el barrio camiones que estropean más el asfalto». Así opina Mónica Filloy, encargada del establecimiento Café Degustación, que también denuncia el estado de deterioro en el que se encuentra el mobiliario urbano, la falta de patrullas de policías de seguridad ciudadana y una mayor implicación de los dirigentes de la asociación vecinal en los problemas que sufre el barrio. Una pescadería e incluso otro supermercado más grande son otros de los negoscios que precisaría esta zona, según explica Mar Villaverde, empleada de la panadería-confitería Grela, «porque la gente tiene que ir hasta el mercado de Elviña o hasta Carrefour para poder comprar pescado fresco».