«La valoración de un trabajo se demuestra pagando»

R. Domínguez A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Entrevista | Paula Lobagueira Lago Tras un año al frente del Centro Atención Hogar, Paula Lobagueira confiesa que todavía queda mucho por hacer en el reconocimiento de las empleadas domésticas

04 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Coincidiendo con el reciente Día de las Trabajadoras Domésticas, Paula Lobagueira hace balance del primer año de funcionamiento del servicio que dirige en la ronda de Outeiro, 131. -Es un servicio que pretende regularizar y revalorizar el trabajo doméstico. Se enmarca en el programa Equal En plan de igualdad , de Coruña Solidaria, y lo gestiona Cáritas. -¿Y cómo? -Damos un servicio gratuito de intermediación para la contratación de empleadas del hogar, intentando gestionar ofertas de calidad. Se han resuelto este primer año 75, 22 de ellas con alta en la Seguridad Social, a lo que se está obligado por ley cuando se exceden cuatro horas diarias. Es un éxito, porque desde luego se trata de intermediaciones que se ajustan a la legalidad: se les está pagando lo justo y respetando sus derechos. -¿Cómo son las usuarias del centro? -Hemos tenido 185 empleadas, en un 70% inmigrantes, y 162 empleadoras. Aunque son la mayoría, no todas quieren encontrar trabajo o contratar a alguien, algunas buscan asesorarse sobre sus derechos y deberes, para regularizar situaciones. Además, ofrecemos formación sobre normativa, contratación, y trabajamos también la autoestima y las habilidades sociales. -Empleadoras y empleadas. Todas mujeres. -Sí. El trabajo del hogar sigue siendo, en un 99% de los casos, cosa de mujeres, incluso para contratar. -¿Qué ofertas hay? -Lo que más, para cuidar personas mayores, para hacer noches o trabajar de interna, que es lo más complicado. Después, de todo tipo, limpieza, niños... -¿Cómo responde la gente? -En el 90% de los casos, de forma muy positiva. Hacemos un seguimiento para ver que todo va bien. -¿Discriminación? -A la mayoría de la gente no le importa la procedencia, sólo busca personas responsables y de confianza. -¿Qué echan en falta las empleadas domésticas? -Valoración. Muchas tienen la autoestima muy baja, porque hay parte de la población que no se da cuenta de que son personas que forman parte de nuestra vida familiar, cuidan a tus hijos, tus mayores, tu casa. Queda mucho por hacer, porque la propia ley no exige ni contrato por escrito. Se quejan más del dinero que del trato, porque la valoración de un trabajo se demuestra pagando. Y esto no es, ni más ni menos, que un trabajo.