En el piso donde se originó el fuego vive una pareja con un bebé de algo más de un año Los testigos apuntan que las llamas fueron causadas por un descuido con un calefactor
02 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?os vecinos del inmueble número 430 de la ronda de Outeiro, en el grupo de viviendas María Pita, se vieron obligados a desalojar sus casas en la madrugada de ayer debido a un incendio que se produjo en el tercero izquierda del edificio. En total, según indicó Ramón Cao, uno de los residentes en el inmueble -vive en el tercero derecha-, fueron «unas doce personas las que tuvimos que bajar a la calle y permanecer así más de una hora», hasta que los bomberos lograron hacerse con la situación, sofocar las llamas y ventilar las viviendas afectadas por el humo. Cao y su familia se vieron obligados a pasar la noche en casa de unos familiares que tienen en Cambre: «Así nos lo recomendaron los bomberos y nos indicaron que lo mejor era dejar pasar dos o tres días para retornar a la casa, debido a que el humo y el olor nos puede afectar -subrayó-. Somos mayores y la salud no es buena». Ropa El suceso ocurrió cuando pasaban algunos minutos de las doce de la noche. A esa hora, el inquilino del piso incendiado se encontraba en una de las habitaciones de su casa «utilizando un calentador para secar algunas prendas de ropa», aseguró Adrián Darriba, vecino del segundo derecha. Darriba manifestó que el inquilino de la casa afectada le contó «que había dejado el calefactor encima del colchón y que, cuando se dio cuenta, la habitación ya estaba en llamas y el humo era muy intenso». Ante la imposibilidad de poder sofocar las llamas, la pareja logró coger a su bebe -de poco más de un año- y avisó a los vecinos para que abandonasen sus viviendas y para que llamasen a los bomberos. Adrián fue uno de los primeros que alertó a los servicios contraincendios, mientras que la hija de Ramón Cao solicitó por la ventana a los vecinos de las casas de enfrente que hiciesen la llamada. A los pocos minutos llegaron a la zona una unidad de la policía nacional y agentes municipales. Éstos comprobaron que el edificio estaba desalojado. Mientras tanto llegaron los bomberos, que en pocos minutos lograron hacerse con la situación y sofocaron las llamas. Sin embargo, la enorme cantidad de humo y la toxicidad de los gases procedentes del colchón hizo que los contraincendios mantuviesen el trabajo hasta la ventilación total del edificio. Las llamas calcinaron la habitación, incluida la ropa que sus propietarios tenían en los armarios, y el humo afectó a toda la vivienda. El intenso calor y la humareda también hizo estragos en la vivienda que se encuentra enfrente de donde se originó el fuego. Efectivos de la policía nacional precintaron el piso donde se originaron las llamas para desarrollar las pesquisas que permitan esclarecer las causas definitivas que provocaron el incendio.