Las empresas piden más servicios

Dolores Vázquez A CORUÑA

A CORUÑA

4. Espíritu Santo El polígono que comparten Cambre y Sada reclama cambios en la normativa para lograr dotaciones como una guardería, una clínica y una oficina bancaria

31 mar 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

El polígono de Espíritu Santo, compartido por los municipios de Cambre y Sada, tiene como principales atractivos los amplios espacios y su proximidad a importantes vías de comunicación, «a medio camino entre dos polos de atracción comercial como son A Coruña y Betanzos y sin las limitaciones espaciales que impone la proximidad inmediata a núcleos de población, como sucede con los de A Grela, Pocomaco o Sabón», destaca el presidente de los empresarios, Nicolás Cubeiro Martínez. Cubeiro resalta que, al igual que desde otros parques empresariales, lo que defienden es un marco específico para las áreas industriales para que temas como la estricta normativa de ruido no se aplique bajo los mismos parámetros que en el casco urbano o que se rebaje la cesión obligatoria del 10% del suelo para zonas verdes. Resalta que aunque están condicionados por la aprobación del Plan Xeral de Cambre, lo que desean es que las amplias zonas verdes de las que disfrutan sean recalificadas para poder contar con un espacio donde construir una sede social y ofertar servicios como una guardería, una clínica de primeros auxilios o una oficina bancaria. Próximamente, pondrán en marcha un punto de información en el polígono para informar a los usuarios. Escasas ayudas Los empresarios han asumido servicios como el contar con un punto limpio para sus residuos y el manteamiento de los viales, para el que este año, por primera vez, recibirán una ayuda del Concello de 15.000 euros. Consideran prioritario agilizar en las licencias de actividad, cuya lentitud, aseguran ha obligado, en algunos casos, a algunas nuevas empresas a tener que realizar reformas debido a los cambios de las normativas producidos durante los trámites. Nicolás Cubeiro descarta que finalmente se haga realidad una de las continuas promesas que es la unión del parque empresarial de Espíritu Santo y de Bergondo, separados por un kilómetro, ya que considera que sólo una apuesta privada podría asumir el proyecto después de que el Sepes vendiera todo el polígono.