El fiscal solicita para el procesado una condena de diez años de cárcel La víctima dijo que se enteró de los problemas mentales de su ex pareja al final de la relación
28 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Que el acusado no está en sus cabales. Lo atestiguaron los forenses, su abogada y sus vecinos. Resulta que el procesado es conocido en Santa Cruz por protagonizar a lo largo de su vida disparatados episodios. Su retraso mental, según su abogada, era de dominio público, por lo que a la letrada le cuesta creer que la mujer que mantuvo con él una relación de noviazgo y luego lo terminó denunciando por agresión sexual no notase su tara hasta el final del romance. Y es que la víctima juró en el juicio contra este hombre, celebrado ayer en la sección primera de la Audiencia Provincial, que sólo supo de su deficiencia cuando el procesado quiso sacar el graduado escolar y la profesora le informó de lo complicado que le sería aprobarlo. Delitos Lo supiera o no, lo cierto es que esta mujer, vecina de Santa Cruz como el acusado, lo acusa de dos delitos de agresión sexual, allanamiento de morada y lesiones, por los que el fiscal pide para él una condena de dos años de prisión. La mujer juró en el juicio que mantuvo con el procesado una relación sentimental durante nueve meses, hasta el 4 de abril del año pasado, fecha en la que la víctima quiso poner punto y final al idilio. Explicó que continuaron como amigos durante unos días hasta que el 10 de abril el procesado le propuso mantener relaciones sexuales por última vez, a lo que ella accedió. Al finalizar, según recordó la denunciante, el acusado se empeñó en mantener sexo anal. Contó que lo intentó con fuerza pese a su férrea oposición. Finalmente, no lo consiguió. Allanamiento Dos días después, según la mujer, el procesado accedió a su domicilio por una ventana después de escalar por la fachada del edificio cinco metros. Se desnudó, se metió en la cama de la víctima y quedó dormido. Hasta que despertó a las tres de la madrugada, cuando regresó a casa la denunciante y se lo encontró de esa guisa. Relató la mujer que intentó forzarla varias veces, diciéndole que lo haría «por las buenas o por las malas». Para quitárselo de encima, la víctima le propinó una patada en los genitales, a lo que él respondió con un puñetazo en el ojo. Arrepentido, quiso ponerle a la mujer un filete de ternera en la cara para bajarle la hinchazón. Hasta que, finalmente, la denunciante logró convencerlo de que fuesen a tomar unas copas. Con el procesado más calmado, la víctima pudo pedir auxilio a un vecino. El procesado negó que intentase forzar a su ex novia y aseguró que todos los encuentros sexuales que mantuvieron antes y después de la relación fueron porque «ella lo deseaba».