Sólo el 5% de las armas son de mujeres y 173 personas las poseen por estar amenazadas Desciende ligeramente el número de permisos para utilizar escopetas y pistolas
17 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?n la comarca coruñesa existen más de 11.000 licencias de tiro, según los datos de Intervención de Armas de la Guardia Civil. El número de permisos para utilizar escopetas, pistolas, revólveres y rifles ha descendido ligeramente en los últimos años, cuando se llegaron a contabilizar casi mil autorizaciones más. En cualquier caso, las armas siguen siendo cosa de varones, ya que apenas el 5% de las autorizaciones se han expedido a nombre de mujeres y, la mayoría de las veces, las solicitan por convertirse en herederas de alguna pieza. No ha variado, sin embargo, el número de armas registradas en A Coruña y su área de influencia, que se sitúa, según el instituto armado, en casi 17.000. De ellas, 14.000 son escopetas, otras 2.500 son pistolas y revólveres y unos 300, rifles. La mayor parte de este arsenal en manos particulares tiene como finalidad la práctica de la caza, para la que se contabilizan casi 9.500 licencias, sólo 250 de ellas para caza mayor. Para tiro deportivo, los datos de la Guardia Civil indican que existen 900 autorizaciones, con las que se permite disparar en campos específicos. Entre estos dos grupos -caza y tiro deportivo- 135 licencias se corresponden a menores de edad de entre 16 y 18 años, que pueden disparar acompañados por un adulto que cuente con el correspondiente permiso. Riesgos especiales Además, vigilantes de seguridad y escoltas privados se reparten otros 1.300 permisos de tiro y por motivos de seguridad personal existen exactamente 173 personas a las que se les autoriza portar armas. Se trata, en este caso, de herramientas para la autodefensa para cuya concesión debe acreditarse ante las autoridades la existencia de un peligro concreto: no basta con objetar defensa de bienes, sino que es necesario justificar que se sufren amenazas y se está expuesto a algún riesgo especial. Según la Guardia Civil, el número de propietarios de estas licencias específicas ha ido bajando a lo largo de los últimos años, pero siguen existiendo dos grupos mayoritarios dentro de este sector de población amenazada: los joyeros y los funcionarios de prisiones. Etarras Entre el personal que trabaja en la cárcel de Teixeiro, el hecho de que residan reclusos etarras constituye uno de los principales motivos a la hora de decidirse a solicitar este tipo de licencia de armas, según la Guardia Civil. Se trata de autorizaciones que deben renovarse cada tres años y, a pesar de que los criterios se mantienen sin variaciones desde hace tiempo, portavoces del instituto armado aseguran que se han denegado diferentes peticiones presentadas en los últimos años.