Reportaje Dos locales venden antigüedades con historia, como las puertas de un convento de Zamora del XVI y solidarios, ya que los beneficios serán para gente sin recursos
02 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?os locales de la Ciudad Vieja tienen a la venta piezas y antigüedades de lo más curioso, que además contribuirán a materializar proyectos para personas desfavorecidas. En la calle San Nicolás, Isabel Ruiz abre su ya tradicional mercadillo de muebles de época desde las doce de la mañana a las dos de la tarde, y de cinco y media a nueve de la noche. Mientras, en Santo Domingo el responsable de Novitas Bazar habilita parte de su local para la venta de una gran variedad de objetos con fines solidarios. «Este año tenemos un espléndido mueble chino del siglo XVIII, que denominan ajuar de novio y un aparador mongol de la misma época», resalta Isabel, que por ahora está muy satisfecha con las ventas. «El invierno pasado recaudamos más de 15.000 euros y este ya hemos tenido un donativo importante de 3.000», cuenta, al tiempo que destaca el trabajo del equipo de voluntarios que hace posible la venta. Juguetes con historia La mayor parte de la recaudación irá a parar a la fundación Remanso y servirá para que el hogar de Santa Lucía cree una casa de acogida, que también recibirá fondos de otro mercadillo: el situado en una parte del local de una almoneda de la calle Santo Domingo. Su responsable, Javier Gil de Bernabé, comenta que sus existencias son más eclécticas. «Tenemos ropa de cama, maniquíes... La verdad es que un montón de cosas que nos donan tanto empresas, como particulares», relata. También disponen de ropa y muchos juguetes de otros siglos. Las puertas de este mercado de variedades estarán abiertas de once de la mañana a dos de la tarde y de cinco a nueve y media de la noche. Para los que busquen una regalo singular en el mercado de Santo Domingo hay una muñeca del siglo XVIII. En el de San Nicolás también hay objetos únicos, como las puertas de un convento de monjas zamorano. Por mil euros la pieza se pueden poner en la entrada de casa portones del siglo XVI.