Reportaje | Alternativo fin de año Los hosteleros repiten la experiencia de adelantar medio mes el reparto de las uvas y el cotillón entre sus clientes. El reloj será sustituido por una chapa y un martillo
14 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.No se espera ni a Ana Obregón ni a Ramón García, pero los hosteleros de la Barrera aseguran que con su particular modo de tocar las campanadas de Fin de Año, que sólo por originalidad adelantan a esta medianoche, no se les echará de menos en la fiesta. «Si me toca tocarlas a mí como el año pasado, no hay problemas, no suena la segunda hasta haberme tomado yo la uva», explicaba ayer Antonio Cao Pena, el presidente de la Asociación de Empresarios Hosteleros de la calle Barrera, para que nadie se preocupe de los clásicos problemas en la ingestión de los doce frutos, durante las campanadas. Fiesta No habrá traje de gala, matiza Cao, ya que explica que va a tener mucho trabajo, pero se intentará que las ganas de fiesta sean similares a las de un fin de año tradicional. Con este tipo de festejos lo que pretenden los hosteleros es ofrecer a la clientela una cita alternativa. «Cada mes intentamos montar algo y ya preparamos el del día 28, para celebrar los Santos Inocentes», explica el presidente de los hosteleros de la Barrera, calle en donde existen catorce establecimientos del ramo y es una de las tradicionales de tapas de la ciudad. La celebración de la noche de este particular fin de año comenzará a las ocho de la tarde, con música navideña en la calle y decoración para ponerse en situación. Cao Pena, que regenta el bar O Corno, asegura que quieren repetir el éxito que tuvieron el año pasado, cuando hubo un gran respaldo popular a la fiesta. «El ambiente fue estupendo, parecía realmente el día 31. La gente llamaba a casa para felicitar el año, estaba todo el mundo muy implicado», recordaba. En esta versión libre de las campanadas, el reloj de la Puerta del Sol será sustituido por una chapa y un martillo. La fiesta en la calle finalizará a las doce y media, «para no molestar a los vecinos», y las uvas y el cotillón comenzará a repartirse una hora antes. Para quien se pierda la celebración puede optar por la versión oficial, del día 31.