«Comencé a trabajar con serpentinas tras un fin de año»

Fernando Molezún A CORUÑA

A CORUÑA

PATRICIA GAGO

Finas tiras de papel de colores se convierten, en manos de este escultor, en robustos juegos de volúmenes

09 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Árboles de infinitos colores, briznas de hierba que sobresalen de un lienzo, representaciones de una naturaleza imposible realizadas con papel. Más concretamente con serpentinas. Además de ensuciar el suelo de toda fiesta que se precie, las finas tiras de colores sirven, en manos de Alejandro Freire -que expone hasta diciembre en el bar Croma, en la calle Asturias, 6-, para representar un mundo en el que el endeble papel puede convertirse en un robusto tronco y superar el mero arte decorativo. -¿Cómo surge la idea de realizar esculturas con serpentinas? -Fue hace unos diez años, tras una fiesta de fin de año en el local de unos amigos. No tenía regalos para la familia, así que empecé a darle forma a las serpentinas que quedaban por ahí. Hice una bola primero, después una especie de árboles... -¿Cómo es el proceso creativo? -Se me ocurre una idea y lo primero que hago es dibujarla. Después hago unos conos, voy dándoles forma, y les aplico una serie de colas y varias capas de pintura que las van endureciendo. Algunas obras están rellenas de espuma, los que les da mayor firmeza. Las otras son más elásticas, aunque frágiles. -Parece un proceso laborioso. -Suelo tardar un par de días en hacer una pieza de unos 40 centímetros, pero trabajo en varias a la vez, mientras unas van secando, voy modelando otras. Aunque tengo una de un árbol que mide un metro de altura que me llevó un año terminarla. -¿Utiliza algún tipo especial de serpentina? -No, son las normales, las de cualquier fiesta. Cualquiera vale, aunque llevo tiempo buscando unas fosforescentes a las que no necesitaría echarles pintura. -¿Por qué utiliza esta materia prima tan poco corriente en el arte? -Me permite jugar en tres dimensiones. Con el papel consigo unos volúmenes que no podrían darse con pintura. Por ejemplo, en un cuadro que tengo con un fondo que es un campo, la hierba sobresale del marco y le da gran dinamismo.